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Juicio por Ivo Torres: el debate se centra en la intención del gendarme y el lunes habrá definiciones

Tras los alegatos de la fiscalía y la querella, el Tribunal pasó a un cuarto intermedio para escuchar a la defensa de Walter Daniel Álvarez. El fiscal federal Federico Zurueta aclaró que los hechos materiales están reconocidos, por lo que el debate es estrictamente jurídico.

  • Debate jurídico: El juicio por el crimen de Ivo Torres se centra en la intencionalidad del gendarme Walter Daniel Álvarez, no en los hechos materiales.
  • Dos etapas: El Tribunal primero definirá la responsabilidad penal del imputado; la pena se discutirá en una audiencia posterior.
  • Diferencia de posturas: La acusación sostiene dolo (intención de matar o dolo eventual), mientras que la defensa argumenta imprudencia o negligencia.

El juicio oral y público por el crimen de Ivo Rodrigo Torres, el joven de 22 años asesinado por la espalda en La Quiaca, ingresó en su etapa de definiciones en los Tribunales Federales de Jujuy.

Sin embargo, a diferencia de los procesos provinciales ordinarios, la jornada de este lunes no culminará con un pedido de años de cárcel o prisión perpetua, y recién el proximo lunes, en una nueva audiencia, habrá una resolución exclusiva sobre la responsabilidad penal del único imputado, el suboficial de Gendarmería Walter Daniel Álvarez.

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En diálogo con nuestro medio, el fiscal federal Federico Zurueta explicó el funcionamiento del sistema procesal federal, señalando que el debate se encuentra dividido en dos etapas claras. En esta primera instancia, el Tribunal solo determinará si el gendarme es culpable o inocente. "Si declaran la responsabilidad penal, se debiera fijar fecha de audiencia para determinar la pena; allí recién se pide la pena", precisó el agente fiscal.

La batalla por el "elemento subjetivo": ¿Dolo o imprudencia?

El representante del Ministerio Público Fiscal reveló que los hechos materiales de la causa son incontrovertidos, dado que tanto el imputado como su defensa reconocen que Álvarez fue el autor de los disparos que terminaron con la vida del estudiante de turismo.

Por ende, la discusión central de la causa dejó de ser fáctica y pasó a ser un terreno de pura estrategia jurídica.

El núcleo del veredicto que deberán dictar los jueces gira en torno al elemento subjetivo del delito, es decir, qué intencionalidad tuvo el uniformado al accionar su arma reglamentaria:

  • La postura de la acusación: La fiscalía y la querella, representada por el abogado Carlos Espada, sostienen que existió un obrar doloso. Esto implica que existió una intención directa de matar o, en su defecto, un dolo eventual, donde el gendarme era consciente del riesgo letal que creaba al disparar por la espalda y continuó con su acción sin importarle el resultado. De elegirse este encuadre en el segundo juicio, la escala penal única es la de prisión perpetua.
  • La estrategia de la defensa: El defensor del gendarme busca demostrar que se trató de un obrar imprudente, negligente o culposo (un accidente o exceso en el cumplimiento del deber). Para sostener esta hipótesis, la defensa incorporó a último momento una prueba documental referida a la formación técnica y trayectoria de Álvarez en la fuerza, además de un escrito donde pide disculpas a la familia damnificada. Bajo esta calificación, la escala penal es sustancialmente menor.

Tras concluir las exposiciones acusatorias por la mañana, el Tribunal dictó un cuarto intermedio, momento en que se reanudará la audiencia con el alegato de la defensa.

Una vez escuchado el último parecer técnico, los magistrados quedarán en condiciones de resolver la culpabilidad del procesado, habiendo sumado como elemento ilustrativo la inspección ocular realizada el domingo en el propio escenario del crimen en la frontera norte.