Policiales | Palpalá

Primero culpó a un gato y después confesó: robó un loro en Palpalá y lo vendió

Un vecino del barrio San José fue demorado por la policía tras la desaparición de "César", la mascota de una familia palpaleña. El sujeto dio insólitas coartadas hasta admitir que lo entregó por 5 mil pesos.

  • Robo de loro: Un hombre fue demorado tras sustraer y vender un loro por cinco mil pesos en Palpalá.
  • Insólitas coartadas: El sujeto primero culpó a un gato y luego confesó la venta del ave.
  • Investigación en curso: Se busca establecer el paradero de la mascota y la identidad de los compradores.

Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de una querida mascota familiar en la ciudad de Palpalá, terminó destapando una trama de mentiras y descaro vecinal en el barrio San José, donde un sujeto fue demorado tras robar un loro y venderlo por una cifra irrisoria.

La denuncia formal fue radicada hace algunos días. La propietaria del ave regresó a su vivienda y advirtió con profunda preocupación que “César”, el loro que acompaña a la familia desde hace varios años, ya no estaba en su lugar. La mascota había quedado bajo el cuidado de uno de los hijos de la mujer, por lo que su ausencia encendió las alarmas de inmediato.

Decidida a encontrarlo, la dueña comenzó a recorrer las calles del vecindario en busca de datos. La sorpresa fue mayúscula cuando varios residentes del sector le señalaron directamente a un hombre conocido del barrio, a quien habían visto sustraer al animal y ofrecerlo a viva voz para la venta en la zona.

Coartadas ridículas y confesión

Con los datos aportados por los vecinos, el sospechoso fue rápidamente localizado y demorado por personal policial. Al verse acorralado y ante las primeras preguntas de los uniformados, el sujeto intentó desligarse del hecho apelando a una insólita mentira: aseguró con total frialdad que el loro se había escapado por sus propios medios y que un gato lo había atacado en la vía pública.

Sin embargo, el relato felino no sostuvo la presión de los agentes por mucho tiempo. Pocos minutos después, acorralado por sus propias contradicciones, el delincuente cambió rotundamente su versión y terminó confesando la verdad. Admitió que en realidad había entrado a la propiedad, se había llevado al ave y la había vendido por apenas 5.000 pesos a una pareja desconocida que circulaba a bordo de una motocicleta.

Tras la escandalosa confesión del vecino, la denuncia dio origen a una estricta investigación judicial. Actualmente, los investigadores de Palpalá centran sus esfuerzos en establecer el paradero real de “César”, lograr identificar a los motociclistas que lo adquirieron —presumiblemente de buena fe— y determinar las responsabilidades penales definitivas del sospechoso por el delito cometido.