Baca argumentó desde un primer momento que las pruebas incriminatorias habían sido editadas combinando distintos fragmentos de conversaciones correspondientes al ámbito privado. Incluso apuntó a Ana y Débora Juárez Orieta por la grabación de las mismas y al periodista Horacio Verbitsky responsable de la difusión a través del sitio web “El cohete a la luna”.
Ha circulado una nota periodística que contiene audios que se me atribuyen. Estos audios fueron obtenidos sin mi conocimiento ni aprobación, en forma ilegal y clandestina, y corresponden a conversaciones privadas en el ámbito de la intimidad. Las grabaciones fueron editadas sesgadamente e interpretadas en forma malintencionada para llegar a conclusiones que son contrarias al contenido de los audios, todo lo que se puede comprobar con sólo escucharlos y compararlos con las notas que se refieren a ellos.
Por solicitud de la defensa, la ingeniera informática Patricia Moyata llevó a cabo un “exhaustivo peritaje” sobre los once audios divulgados concluyendo que los mismos fueron “modificados”.
“Utilizando las herramientas correctas el software determinó que hubo cortes abruptos, palabras cortadas y frases sin terminar. Dentro del análisis de espectro hubo modificaciones de los audios” describió Moyata a Radio 2.
El análisis técnico determinó que hubo modificaciones y alteraciones
Asi mismo la perito ratificó las garantías del procedimiento descripto paso a paso, desde el momento de la descarga de los audios hasta la conclusión final, que ya tomó el curso legal correspondiente.