- Aprender y enseñar en la Puna, más precisamente en La Quiaca, implica soportar temperaturas extremas, tratándose de uno de los lugares más fríos de Argentina.
- El esfuerzo y el sacrificio diario de alumnos y docentes son expresiones del amor por enseñar y aprender.
El 29 de mayo pasado en La Quiaca hicieron -6ºC y la ciudad fue, al menos esa jornada, la más fría de Argentina. Con esa temperatura, niños del jardín de infantes de Santa Ana Sur tienen que caminar algunos kilómetros para llegar a la institución. Son niños de Salas de 3, 4 y 5 años que todos los días, antes de las 8 de la mañana, salen de sus casas enfrentándose al viento y las temperaturas extremas para aprender. Algunos pueden tener suerte y encontrar un vehículo que los lleve, pero esa posibilidad es muy remota.

