Nadie puede negar que los criterios para tales prohibiciones se ajustan a los caprichos del gobernador Morales que incluso llegó impulsar elecciones en el peor momento para dar rienda suelta a sus ambiciones políticas. Tampoco se puede ignorar que, con algunos “amigos”, el mandatario hace la vista gorda. Tal es el caso de Bravo en San Pedro que contó con autorización para realizar “el festival del asado a la estaca” el último domingo.
Pese al visto bueno del gobierno, el municipio fue incapaz de cumplir con las disposiciones impuestas en materia sanitaria y la policía se terminó presentando en el lugar para realizar la correspondiente acta de infracción atento a que el número de personas superaba por mucho la cantidad permitía. Además, se extendió el horario más de lo permitido, según informó Alina Mamaní, ayudante oficial de la policía de la provincia, a Canal 2.
Festival del asado El intendente incumplió con las normativas vigentes
Mientras los uniformados cumplían con su trabajo, el jefe comunal los agredía verbalmente y sin usar el correspondiente barbijo, encontrándose en una clara falta a las normativas vigentes.
Sacado: el intendente Bravo agredió a policía que realizaban un control
“Atorrantes, sinvergüenza”, criticó Bravo que además se mostró ofuscado por el hecho de que lo filmaran en esa actitud violenta e intolerante.
“¿Qué mierda filmas?”, le dijo a los propios policías.
Según trascendió algunos uniformados ya promovieron denuncias contra el intendente.
“Es un bochorno”
Consultado al respecto, el concejal Javier Jurado criticó que no se hayan “tomado los cuidados necesarios” y calificó la actitud del intendente como “ un bochorno”.
“No se informa realmente lo que. En el Concejo Deliberante pedimos informes”, dijo en relación a los casos.