Ese avance hizo que vecinos de las 560 Viviendas de b° San Pedrito, actuaran en consecuencia y por seis meses, entre 2019 y 2020, se sumaron a colaborar con la policía en recorridos nocturnos para cuidar la seguridad de sus familias y las de todos los residentes de la zona.
Elena Guzmán, referente vecinal, recordó que había bicipolicías que recorrían el barrio de noche, pero no podían ingresar por los laberínticos pasillos y pasajes del lugar, por lo que un grupo de aproximadamente 10 vecinos (principalmente madres y abuelas, acompañadas por algunos padres) se reunían en algún lugar distintivo de la zona y salían a recorrerla, para colaborar con los efectivos de las Fuerzas.
“Éramos 10 personas que salíamos a las 23:00 a patrullar el barrio, caminando”, dijo Guzmán.
Recorrían tanto las calles iluminadas como las que estaban a oscuras, y su iniciativa, acompañada de la instalación de alarmas comunitarias, “logró aquietar un poco la ola de robos, porque sabían que (la zona) estaba custodiada. "Trabajamos en 2019 y 2020, por seis meses”, sostuvo.
A pesar del logro, no pudieron mantener su vigilancia.
Hoy, Guzmán reconoce que no tienen seguridad para cuando sus nietos u otros familiares salen a hacer compras.
“A cualquier hora del día; hay muchos robos en el barrio, todos están siendo en este momento saqueados”, describió.