El mismo reporte marcaba otras cuestiones: hay 30.000 jujeños con trabajo que buscan otro empleo, mientras que 11.000 son subocupados, es decir, trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y desean trabajar más tiempo.
Críticas a las estadísticas de empleo y avance de la informalidad
En diálogo con Radio 2, Hebert Lima del Espacio de Participación Popular (EPP) puso en duda los indicadores difundidos, calificando de "ridículas" las cifras oficiales de desocupación frente a la realidad que se observa en las calles.
"Yo dudo mucho de la Dipec y sus estudios. No pueden poner una desocupación de menos del 4%. La informalidad hoy para nosotros es mucho más superior a lo que está marcando incluso el Indec."
El dirigente señaló que gran parte de la economía jujeña se sostiene mediante la informalidad o el monotributo precario, modalidades que carecen de estabilidad, continuidad y beneficios básicos. En esa línea, remarcó que los trabajadores informales perciben en promedio un 40% menos de ingresos que un empleado formal —cuyos salarios ya se ubican entre los más bajos del país— y no cuentan con cobertura de obra social, recargando las deficiencias del sistema de salud pública.
Asimismo, cuestionó la falta de políticas de desarrollo productivo y la ausencia de controles e inspecciones efectivas en sectores clave como la gastronomía, la hotelería y la minería. "Nunca hubo políticas para el desarrollo productivo, generar industrias, empleos. Nunca se presionó a las mineras para que industrialicen, aunque sea parte de lo que se está explotando en la provincia", expresó.
Cierre de comedores y reclamo por asistencia alimentaria
Ante la agudización de la crisis y la falta de respuestas institucionales, Lima advirtió sobre el colapso de los espacios comunitarios de contención alimentaria, afirmando que las organizaciones sociales se han visto obligadas a suspender prestaciones básicas.
"Nosotros particularmente tuvimos que cerrar los tres comedores y merenderos que teníamos acá en Palpalá. El gobierno no está actuando en mantener estos últimos espacios de subsistencia que tenía la gente, que eran los merenderos y los comedores", sentenció el referente social.