El episodio generó máxima alarma cuando las llamas comenzaron a propagarse en el recinto. En medio de la desesperación, la propietaria del lugar no dudó en arriesgar su vida e ingresar al local envuelto en humo al percatarse de que su hija de 8 años se encontraba atrapada en el interior.
La mujer logró poner a salvo a la menor, aunque sufrió un cuadro de mareos como consecuencia de la severa inhalación de humo, por lo que ambas debieron ser trasladadas de urgencia al Hospital Guillermo Paterson por personal de emergencias.
El foco ígneo se habría originado en una cama infantil tras la combustión de un colchón. Ante la emergencia, trabajadores de la zona y vecinos reaccionaron con rapidez arrojando baldes con agua para sofocar las llamas, acción que fue completada minutos más tarde por personal de UPCAR, la Comisaría Seccional Nº 9 y el Cuerpo de Infantería, quienes montaron una línea de auxilio para realizar las tareas de enfriamiento y ventilación del sector.
Sin embargo, el procedimiento sumó momentos de altísima tensión en el exterior. Al constatar que el depósito albergaba un importante volumen de bienes destinados a la venta —entre ellos ropa, juguetes, calzados y electrodomésticos—, algunas personas intentaron sacar provecho del caos reinante para ingresar y apoderarse de los productos.
Frente a esta situación, la Policía debió desplegar un estricto cordón de seguridad y mantener una custodia permanente en la escena para evitar episodios de saqueo y resguardar la mercadería de la familia afectada, mientras peritos de la División Criminalística realizaron las pericias de rigor.