En este contexto, Juan Calderón, director del Hospital Nuestra Señora de Belén de Susques, brindó detalles sobre el operativo sanitario que se lleva adelante junto al SAME para contener la situación a lo largo de la calzada y en el puesto de salud fronterizo.
Atenciones y principales afectaciones en la cota de alta montaña
Hasta el momento, el equipo de salud apostado en la aduana ha realizado 98 atenciones en territorio y ha derivado a 7 pacientes hacia el hospital regional para una evaluación de mayor complejidad.
Las consultas médicas más recurrentes entre los varados se relacionan directamente con el contexto ambiental y la incertidumbre prolongada:
- Mal de altura (apunamiento): Causado por la extrema altitud de la zona.
- Hipertensión y cuadros gástricos: Derivados del estrés, la ansiedad por la reapertura del paso y las variaciones en la alimentación dentro de los vehículos.
- Oxigenoterapia preventiva: Los varados acuden de forma regular al puesto de salud para oxigenarse al inicio y al final de la jornada.
A pesar de las marcas térmicas extremas, Calderón confirmó que no se han registrado casos de hipotermia ni emergencias por congelamiento. La mayoría de los asistidos corresponde a personal de transporte internacional, aunque algunas familias que viajaban en vehículo particular fueron trasladadas hacia la localidad de Susques para pernoctar con resguardo.
Operativo sanitario y red de contingencia activa
El Hospital de Susques coordina la atención de 9 puestos de salud distribuidos en la Puna jujeña. Según informó la autoridad sanitaria, el suministro de medicamentos y oxígeno medicinal —crítico para la zona— está garantizado en su totalidad.
"Contamos con el apoyo de las empresas mineras de la región y sus servicios de emergencia para articular respuestas ante incidentes de víctimas múltiples o aislamientos por inclemencias severas", destacó Calderón.