- Continuidad del legado del profesor Julio Sarapura.
- Nuevo impulso para el handball en la Escuela de Minas.
- Formación, pasión y compromiso para volver a crecer.
El legado continúa en la Escuela de Minas: resurgir desde la pasión por el handball
Es la herencia que recibió Enzo Borda, quien es el encargado de impulsar nuevamente el balonmano en el establecimiento y el club. En su paso por Mesa Deportiva, contó lo que significó asumir este gran desafío y como fue el año competitivo, ya proyectando el 2026.
El handball en la Escuela y el club Minas está terminando una temporada sin competencia federada, aunque pudieron participar de algunos campeonatos y armar partidos amistosos con otras instituciones. Participación en los Juegos FORJA, representaron a la provincia en los Evita con el beach handball y en Mendoza se consagraron campeones nacionales.
El responsable, Enzo Borda, pasó por los estudios de Canal 2HD y comentó: “lamentablemente este año fue perdido en lo deportivo para los chicos, porque la Federación esta acéfala, aunque dentro de todo se pudo mantener la actividad. Asumir este cargo fue un desafío muy grande”.
Conoció a la perfección la vida del profe Sarapura: “de ser su jugador a dirigir con él, me dejó un legado importante, por eso cuando me lo propusieron dije que sí. Sabía que era una mochila muy grande que había que ponerse al hombro, pero no lo dudé porque sabía que iba a estar en mi casa, aquí me vieron crecer como deportista”.
“En ese momento consideré que era momento de devolverle al club todo lo que me brindó en mi carrera deportiva. Yo conozco todas las mañas, todo lo que fue el profe para mí y trato de brindarles lo mismo a los chicos”, adujo Borda.
Fue un año bastante complicado: “había muchos chicos que querían dejar el club por el tema del rodaje, ya que la Federación esta acéfala. Lo que pudimos hacer con los profes de los diferentes clubes, es organizar partidos amistosos entre nosotros, lo que más nos importaba era no dejar a los chicos sin actividad”.
Por cuestiones personales, pensó en dar un paso al costado: “esta oportunidad fue como un envión anímico, que me levantó y me agarró con todas las fuerzas, con ganas de salir a comerme el mundo, como hubiese querido el profe Sarapura”.
El handball en la Escuela de Minas continua con un gran legado y no se perdió, ese siempre fue el objetivo. Sigue una línea, donde brota a flor de piel el sentimiento por el club y querer defender siempre estos colores.

