Pese a esta dura realidad, muchas personas buscan salir del flagelo de las adicciones y para ello necesitan ayuda. El Estado brinda herramientas que, para muchos dirigentes, nunca son suficientes.
Así lo expuso el titular de la organización social “Nuestra América”, Gonzalo Maurín, quien dijo, refiriéndose al hambre y el consumo de sustancias, que “no hay ningún tipo de respuesta a la pobreza, a lo sumo uno puede entender que el hecho de no hacer nada también es un tipo de respuesta, es una manera de comunicar el desinterés que tiene el gobierno, tanto provincial como nacional, de atender la problemática que hay, cuando vemos que hay un ascenso importante del índice de pobreza, con los sueldos que están bajo esa línea en Jujuy, casi en la indigencia. No hay respuestas, o la que hay es el silencio, que es peor, en un gobierno que no le interesa el bienestar de la gente”.
“Veníamos trabajando con referentes de dispositivos para armar un proyecto de ley de emergencia en adicciones, porque entendíamos que era necesario que el gobierno de la provincia, de alguna manera, se haga cargo y empiece a atender estas problemáticas que cada vez crecen más en la provincia”, dijo.
También indicó que expusieron la situación al Obispo, César Daniel Fernández; “le planteamos la preocupación por el aumento de personas con consumo problemático, dijo que notaban lo mismo y reconocía esta problemática”.