La Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por su sigla en inglés), que protege a los inversionistas y mantiene la integridad de los mercados de valores, le revocó a la compañía Players Network (dentro de la cual Green Leaf Farms es una suerte de subsidiaria dedicada a esta rama de los cultivos y cuya incumbencia operativa figura ahora en Nevada EE.UU y Jujuy) el registro en bolsa por considerarlo “necesario y apropiado para la protección de los inversores aceptar la oferta de liquidación presentada”.
“La demandada (Players Network) presentó un procedimiento de quiebra del Capítulo 11 el 17 de junio de 2020. PNTV no ha cumplido con la Sección 13 (a) y las Reglas de Exchange Act 13a-1 y 13a-13 en virtud de la misma porque no ha presentado informes periódicos a la Comisión desde el período finalizado el 30 de septiembre de 2018”, señala el documento.
Asimismo, se indica: “En vista de lo anterior, la Comisión lo considera necesario y apropiado para la protección de los inversores para imponer la sanción especificada en la Oferta de la Demandada. En consecuencia, se ORDENA que: De conformidad con la Sección 12 (j) de la Exchange Act, el registro de cada clase de Los valores del Demandado registrados de conformidad con la Sección 12 de la Ley de Bolsa son, y por la presente es, revocado. La revocación es efectiva a partir del 30 de septiembre de 2020”.
Si bien no está del todo claro que implicancias tendrá esta irregular situación para el proyecto que hoy lidera el hijo del mandatario provincial, Gastón Morales, cobra relevancia una cuestión que no es menor: una empresa que en Estados Unidos no presenta informes resulta cuando menos poco confiable.
Condicionada para operar en bolsa, la empresa Players Networks instalada en el estado de Nevada y abocada principalmente al juego, según consta en la documentación, se lleva el 70% de las ganancias de la sociedad y Cannava solo el 30 % de la venta y distribución del cannabis en bruto, biomasa y flores. Además se queda con el 95% de las actividades de extracción mientras que la empresa jujeña solo el 5 %. Un acuerdo que beneficia mayormente a la compañía norteamericana y de la que Morales depende para la comercialización.
¿No debió el gobierno informar sobre esta irregular situación? Hoy ni siquiera figura la compañía norteamericana en la página oficial de la empresa jujeña.
El gobierno parece haber tropezado otra vez con la misma piedra. Es difícil no asociar este hecho a los anuncios que en 2018 hacían Morales y sus funcionarios en relación a la venta del ingenio La Esperanza. En aquel entonces, se llegó a confirmar una venta de contado con el Grupo colombiano Omega Energy, al que se le cuestionaba por no presentar información requerida y no poder demostrar su rentabilidad. El resultado fue un bochornoso revés, el grupo no compró el ingenio azucarero y el gobierno inició negociaciones con un nuevo oferente, la firma Productora del Noroeste, perteneciente al grupo Budeguer de Tucumán.