La ola de protestas surgió como respuesta a la muerte de Naël, un joven de 17 años, quien murió tras recibir un disparo de un policía por supuestamente desobedecer sus órdenes durante un control de tránsito.
El Gobierno desplegó 40.000 agentes y dispuso el toque de queda. No obstante, por tercer día consecutivo, las calles de París y Nanterre, en las afueras de la capital, se llenaron de manifestantes que protestaron en una marcha -inicialmente pacífica- que derivo en enfrentamientos con las fuerzas policiales y la tensión se elevó al máximo, informaron los medios Le Monde y Le Figaro.
En París, al menos un centenar de personas con el rostro cubierto por pasamontañas saquearon las tiendas del centro comercial Les Halles, donde se registraron graves daños, especialmente en la tienda de Nike.
Los enfrentamientos también se registraron en el barrio Pablo Piccaso, donde la multitud se atrincheró con cócteles molotov en una zona del parque André Malraux. Por otro lado, un pequeño grupo de manifestantes vandalizó un monumento en la ciudad levantado para honrar a las víctimas de la deportación a campos de concentración nazis, pintando en sus paredes consignas a favor del adolescente muerto.
Ante la escalada de la violencia, numerosos municipios han impuesto toques de queda, como Clamart, Neuilly-sur-Marne y Savigny-le-Temple.
FUENTE: TN