Ni siquiera el reciente acuerdo del Consejo del Salario guarda coherencia ya que recién en diciembre alcanzará los $47.850, considerado insuficiente ante las previsiones del Banco Central, consultoras privadas y opinión pública que ubican la variación del IPC en torno a los 54 puntos anuales.
Según la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (DIPEC), la versión local de la CBT se elevó 4,0% con respecto al mes anterior llegando a $80.129,02 (+3.677,98 comparado con el promedio nacional). Una versión 10% más económica que la relevada por ISEPCi cuyas variantes metodológicas incorporan comercios de cercanía donde la remarcación de precios es más recurrente.
LAS CIFRAS DE DIPEC VS LOS SALARIOS JUJEÑOS
Teniendo en cuenta que la mayoría de los hogares en Jujuy están constituidos por cinco miembros (dos adultos y tres menores) el monto a considerar para los fines prácticos del siguiente análisis será de 87.130,59 (+$3.311,04 en el último mes). Como dato adicional la Canasta Básica Alimentaria de febrero quedó establecida en $41.212,57 (+1.604,56).
Los datos divulgados por DIPEC resultan desalentadores para el conglomerado de asalariados jujeños. Como fue expuesto a principios de marzo por JujuyalMomento, quitando los cargos políticos y bancarios bajo convenio nacional, la mayoría de los trabajadores dependientes del Estado provincial perciben remuneraciones por debajo de los 87 mil pesos.
Por ejemplo el salario básico docente estimado en $13.343 tras el último aumento otorgado es seis veces y medio menor al costo de la CBT, en tanto el promedio de un docente con un cargo y diez años de antigüedad ($53.141) acorta la brecha hasta una diferencia negativa de 64%. Todavía lejos de la media salarial argentina que a septiembre de 2021 era estimada en $76 mil.
Empleados municipales, agentes de policía, profesionales y empleados públicos en general también se encuentran abducidos por el mismo fenómeno precarizador. Un surtido de bonificaciones en negro junto a una considerable cantidad de años en el puesto, pueden equilibrar la balanza en el mejor de los casos. De allí se explica la extraordinaria pérdida de poder adquisitivo en torno al 82% evaluando el período 2016 – 2021.
En un tweet reciente, el economista y concejal capitalino Gastón Remy graficó la depreciación del último año al tiempo que exigió al oficialismo la inyección de un bono de al menos $18.500 para recuperar el terreno perdido ante la inflación en 2021, incluso antes de cualquier discusión paritaria en el marco del corriente año. Esta observación contrapuesta con el auto afamado superávit, potencia aún más la teoría de "los trabajadores como principal variable de ajuste para alcanzar metas fiscales y honrar los compromisos con acreedores internacionales".