Llegaron a la instancia nacional luego de presentarse a la Feria Provincial de Ciencias, donde resultaron ganadoras con su proyecto denominado “Con inspiración ancestral a la innovación”.
Consiste en la reconversión de una vasija de arcilla a una fuente de agua para interior. El propósito que se plantean las alumnas es aplicar la alfarería a la realización de nuevos productos, en este caso con un fin decorativo, de manera de inspirar a los artesanos de su comunidad a experimentar, seguir creando y obtener nuevas formas de comercializar su arte.
En diálogo con JujuyAlMomento la profesora Eusebia Alarcón, contó, “Comenzamos a trabajar en el mes de mayo con las alumnas de 3er año y en conjunto con la profesora Liliana Canchi. Comenzamos el levantamiento ancestral (de la pieza) y luego la innovación llego a partir de la aplicación de engobes, esmaltes y pigmentos de la zona”.
Abigail Mamaní, una de las alumnas, explicó, “Nos inspiramos en lo que hacían nuestros ancestros como el levantamiento de las piezas y el proceso de la extracción de la materia prima. La innovación es porque nosotros vamos a innovar esas piezas con diseños, estructuras, como ser esta pieza ancestral que transformamos en una fuente que es algo innovador”.
“Queremos que se revaloricen nuestras piezas y el pueblo alfarero tenga más ideas para hacer”.
Casira es una localidad que se encuentra en el departamento de Santa Catalina, a 52 kilómetros de La Quiaca. La característica distintiva de esta comunidad es que se dedica casi íntegramente a la alfarería, utilizando técnicas ancestrales para la elaboración de vasijas, ollas, yuros y virques que se venden luego en ferias.
La directora del Secundario nº 30, Noemi Gregorio, destacó que Casira se encuentra en una zona privilegiada para la extracción de arcilla.
“Alrededor de Casira están las vetas de donde la gente extrae el barro chico, el barro colorado y la pirca que funciona como ‘anti plastico’ para piezas de gran dimensión. La arcilla de Casira es considerada una de las favoritas por sus características y la durabilidad que tiene. Puede durar más de 50 años”.
A raíz de su durabilidad y de que en su zona las cerámicas ya se volvieron objetos comunes, las familias artesanas en un tiempo se vieron afectadas por la falta de venta, al punto de considerar dejar esta actividad.
Esto cambió cuando se les ocurrió implementar el uso de la arcilla para nuevos productos, sobre todo decorativos, lo que les permitió descubrir nuevos mercados deseosos de adquirir estas artesanías auténticas.
Nota: minuto 9.30