Jujuy | Estudiante jujeña | Parkinson | SALUD

Estudiante jujeña en el grupo que creó un aparato para la detección temprana de Parkinson

Alumnos de la Universidad Nacional de Córdoba avanzaron en el diseño de un olfatómetro que ya es utilizado en las campañas del Ministerio de Salud de la provincia.

Se trata del olfatómetro “Nasalys” creado por Pilar Gastaldi, Sofía Villarroel, Julieta Huber y la jujeña Josefina Sosa, estudiantes de quinto año de esa carrera, en el contexto de la materia Ingeniería de Rehabilitación.

Si bien a nivel nacional existen aparatos similares, este es inédito en Argentina, incluso en Latinoamérica —indicaron las estudiantes— porque reúne todos los dispositivos. Actualmente, el artefacto se encuentra en su etapa de experimentación y es utilizado por primera vez en la salud pública.

Embed

Parkinson y la importancia del olfato

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa. Afecta al sistema nervioso central a partir de la muerte de ciertas neuronas. Se desconocen sus causas y sus manifestaciones principales afectan la calidad de vida de las personas, especialmente los movimientos.

La afectación del olfato suele aparecer hasta 10 años antes que los temblores, la rigidez, la lentitud de movimiento y el resto de los trastornos motores. Por este motivo, descubrir este síntoma es fundamental para diagnosticar tempranamente la enfermedad y aplicar una rehabilitación que permita aplazar los síntomas más graves.

Al tratarse de una enfermedad neurodegenerativa, si desde un principio se cuidan las neuronas dopaminérgicas (que están implicadas en la atención, la memoria, las recompensas y la motivación) para que no envejezcan rápidamente, es posible lograr que el curso de la enfermedad sea más benigno.

Por eso, la se pone especial énfasis en la forma de realizar el diagnóstico temprano y trasladó la inquietud a las estudiantes, las que plasmaron esa necesidad en un dispositivo de diseño simple y útil.

image.png

Cómo funciona

El aparato cuenta con un soporte ergonómico donado por el Hospital San Roque, adaptado para que el paciente apoye la cabeza y el médico coloque 14 esencias en forma de lápiz a dos centímetros de la nariz, para evitar la contaminación cruzada.

Luego, el paciente debe identificar los olores con una serie de tarjetas intuitivas que contienen nombres y dibujos con números del 1 al 5. Los aromas a percibir son naranja, chocolate, humo, pescado, vainilla, entre muchos otros.

Una vez que el paciente olió la esencia presiona la botonera con la numeración, del 1 al 5, que coincide con la tarjeta del dibujo que eligió. Esa información es analizada por un software también diseñado por las estudiantes con el sistema Arduino, que registra las opciones seleccionadas. Y esos datos quedan cargados para ser evaluados por los médicos.

Con los resultados de este test no se llega a un diagnóstico acabado de Parkinson, ya que debe complementarse con otros análisis, como el de síntomas no motores, antecedentes del paciente y evaluación clínica. Una vez que se dan todos esos pasos, se pueden iniciar terapias, estudios e intentar “ganarle” a la enfermedad.

image.png

FUENTE: La Voz

Dejá tu comentario