Estatales en la calle: Los trabajadores resisten por el bono

Los gremios varían sus acciones y planes de lucha, mientras el Gobierno permanece indiferente y pareciera estar midiendo la fuerza de los estatales.

En la jornada de hoy tiene lugar la denominada marcha de la resistencia, en la que miles de trabajadores del Estado marchan ininterrumpidamente alrededor de Casa de Gobierno, turnándose durante todo el día

Se trata de trabajadores que aún hoy trabajan en condiciones precarias, cobrando salarios indignos, pese al discurso oficial sobre el avance en las leyes de desprecarización.

La realidad es que son miles los jujeños que, reclutados por el clientelismo político de las clases dirigentes cada vez que hubo una elección, fueron inflando la planta del Estado, aceptando migajas con la promesa de un trabajo mejor en el futuro.

De esta forma se multiplicaron los casos de los jornalizados y contratados bajo extraños planes sociales que desde hace años esperan que su situación prospere.

Durante sus 16 años en el poder, el Gobierno de Eduardo Fellner permitió que esto siguiera pasando sin solución de continuidad y hoy el sistema se encuentra en estado de colapso.

A esta crónica situación es que se le agrega la polémica por el bono de fin de año.

De manera unilateral, los funcionarios de Gobierno, encabezados por el ministro de Hacienda Ricardo Pierazzolli, levantaron la mesa de negociación y anunciaron un bono en dos cuotas de 875 pesos para las fiestas de fin de año.

La pretensión de los gremios triplicaba estas cifras y el conflicto se hizo presente una vez más.

Por si fuera poco, los trabajadores tampoco descartan entre sus aspiraciones una nueva recomposición salarial. El pedido se centra en que el incremento del 28% otorgado en junio fue arrasado por la inflación, que supera el 40% a esta altura del año.

Además, cuentan con cifras aportadas por el Ministerio de Economía de la Nación,  que dan cuenta de un incremento en los recursos recibidos por la provincia durante 2014 que alcanza el 42%.

El Gobierno lejos de brindar explicaciones por las sospechas de desvíos de fondos, evita sistemáticamente mostrarle a la sociedad los recursos de los que dispone y la manera en que los administra.

A pocos días de fin de año, el Gobierno ingresa nuevamente en el espiral de conflicto que se repitió durante los 16 años que Eduardo Fellner se mantuvo en el poder.

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