Jujuy | Estanflación

El ajuste en las fiestas: menos capacidad de compra para los asalariados

Conocido el último informe inflacionario y con los presupuestos ya aprobados, distintos actores de la política local opinaron sobre lo que el 2019 deparará.

El país culmina un período de excesiva variación e incertidumbre económica. Por citar un ejemplo, hace poco más de un año, el ministro Dujovne defendía ante la Cámara Baja de Diputados un presupuesto que calculaba la inflación en torno al 15,7% y un dólar cercano a$19.

Lejos ha quedado esa primera y optimista impresión. Nuestra provincia no ha salido mejor parada, de hecho el NOA en general ha sido víctima de un irrefrenable aumento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Así lo evidencian las estadísticas divulgadas por la DIPEC y el aumento general de precios que el propio consumidor ha notado.

“La falta de medidas concretas han afectado la reactivación de una alicaída economía” un comentario habitual de los referentes de los sectores del trabajo, ya sea estatales o privados que coinciden en una real pérdida del poder adquisitivo. En contraparte la premisa de austeridad esgrimida por el gobernador Morales no terminó de efectivizarse.

Misma línea crítica en la que se manifestó recientemente el diputado provincial del PTS Eduardo Hernández:

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) ha dejado en evidencia este concepto a través de su último informe comparando el aumento promedio del 50% en el costo de la canasta navideña frente al retroceso de los salarios/inflación.

Para el senador justicialista Guillermo Snopek, las políticas de gobierno no han acompañado los reclamos sociales, por el contrario se proyectan sobre ambiciosos proyectos a largo plazo como el caso del Parque Solar Cauchari.

Con metas claras para bajar el déficit fiscal en consonancia con las aspiraciones del FMI, aún no ha empezado el 2019 y el ejecutivo nacional ya sufrió un duro revés tras el fallo previsional de la Corte Suprema que podría significar una millonaria diferencia sobre lo estimado.

Tanto en las partidas presupuestarias de Nación como en las recientemente aprobadas en la Casa de Piedra, los recortes en áreas sensibles resultan ineludibles de análisis.

A mediados de noviembre, después de los desmanes provocados en la Plaza de los dos Congresos, el Senado aprobó el polémico presupuesto que en palabras del ministro de Hacienda jujeño Sadir “significa una pérdida de 400 millones de pesos” en comparación con lo percibido por las provincia en 2018.

Educación (- 11%) - Salud (- 70%  a 40%) - Des Social-Abordaje Territorial (- 52%)

Cifras que alarmaron a la oposición, conocedora de las dificultades de gestión que ha tenido, por ejemplo la cartera de Desarrollo Humano para abordar el pago a comedores sociales y escolares. Motivo por el que se ha pedido la declaración de emergencia alimentaria en repetidas oportunidades.

Sobre el capítulo Educación, otra área que ha evidenciado problemas a lo largo del año especialmente en infraestructura edilicia, el propio Remy afirmó que con la partida presupuestaria 2019 “prácticamente no se construirán nuevas escuelas”.

En cuanto al mismo asunto pero en el plano provincial, hace 5 días se aprobó el presupuesto provincial con más de 62 mil millones de pesos, tildado por los representantes de izquierda como “austero sobre sectores seleccionados”.

El diputado del FUyO Juan Esquivel prefirió describirlo como un presupuesto pensado para un año electoral, deficitario en 5 mil millones y que va a obligar al endeudamiento”.