El hecho se registró días atrás, cuando el damnificado navegaba desde su teléfono celular y observó una publicidad que ofrecía atractivas ganancias a través de la compra de criptomonedas.
Interesado en la propuesta, ingresó al enlace y realizó una primera transferencia de $3.500, sin imaginar que ese sería el inicio del fraude.
Minutos después recibió una videollamada de WhatsApp desde un número con característica 3469, correspondiente al sur de la provincia de Santa Fe, en cercanías de Rosario. Del otro lado, un hombre se presentó como representante de la empresa de inversiones y comenzó a persuadirlo para realizar aportes mayores con la promesa de importantes rendimientos.
Durante la comunicación, el sospechoso le solicitó que compartiera la pantalla de su celular. En ese momento, el estafador logró acceder a su cuenta bancaria y efectuar movimientos sin autorización. Poco después, la llamada se interrumpió.
Horas más tarde, el vecino advirtió que había sido víctima de un hackeo. Los delincuentes gestionaron préstamos por 12 millones de pesos desde su cuenta en un banco privado con fuerte presencia en la provincia y transfirieron el dinero a cuentas desconocidas. Además, realizaron el débito de 5 mil dólares.
Tras constatar las maniobras, el hombre se presentó en la Dirección General de Investigaciones, ubicada en el barrio Chijra de la capital jujeña, donde formalizó la denuncia y aportó la documentación respaldatoria de las operaciones.
El caso quedó en manos de la Justicia y se investiga la identidad de los responsables de esta nueva modalidad de ciberdelito que vuelve a poner en alerta a la comunidad.