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La elección de las impugnaciones y la amenaza al sistema republicano

Las maniobras políticas y la judicialización del proceso "embarran" el escenario electoral.

A este conflicto de la impugnación a la candidatura de Guillermo Snopek, se suma otra impugnación impactante a la candidatura de Luciano Demarco candidato a gobernador. Sospechamos que como no es un ex intendente sino un intendente suspendido en sus funciones por las dudas que se lleven una sorpresa lo impugnan, pero en cualquier caso estos temas nos plantean el debate sobre el concepto de la judicialización de la política y sus implicancias.

Conflictos políticos que normalmente deben resolverse siguiendo pautas dictadas por las costumbres o la confianza o la deferencia son disputados en fueros judiciales para poder resolverse, es decir que pasamos de lo normal a la norma.

Hemos llegado a tal situación que las disputas políticas se dirimen en modo tribunal.

No es razonable que las prácticas políticas estén a merced de la decisión de un juez.

Ojo no es que los jueces ejerzan activismo político no son todos (para ser justos) sino que son los propios actores de la política quienes los convocan.

No es lo mismo la judicialización desde abajo producida por los ciudadanos que la judicialización desde arriba producida por las élites políticas.

La judicialización del debate público en donde los adversarios políticos se convierten en acusadores y acusados lesionan la república.

En este escenario de persecución penal, el adversario político está lejos del pluralismo que es la base de la vida republicana.

Lo que debería ser un intercambio de propuestas se transforma en un proceso acusatorio, el escenario público se vuelve una caza de brujas.

La judicialización de la política termina con la politización de los jueces. En la medida que se involucra a la justicia en la canalización del debate público, en la legislación y en el gobierno sus decisiones se vuelven políticas y esta politicidad de los jueces trae a la superficie el problema de su legitimidad y dejan de ser un poder neutro.

Todo se trata de una cuestión que gira en torno a límites y fronteras. Recordemos la idea clásica de la separación de poderes que plantea Montesquieu…lo propio de la judicatura es algo diferente del foro político…sin embargo parece que esto de las fronteras no se entiende o no conviene entenderlo amen del daño que se le hace a la democracia.

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