Cuando la situación económica no impide grandes resultados
Superando la media educativa del país, el Colegio Nº 1 “Teodoro Sánchez de Bustamante” es una institución ejemplo en Argentina.
Muchas veces, mal intencionadamente, se afirma que la pobreza es un factor que influye en el desempeño académico de los estudiantes. El ex Nacional Nº 1 rompe estos esquemas y demuestra que sin importar de donde venga el estudiante, se pueden obtener resultados sobresalientes a nivel país.
Según consignó el diario digital Infobae, el cambio de época, donde antes las élites jujeñas eran las que asistían a las aulas del colegio próximo a cumplir 150 años y al que ahora estudiantes de cualquier nivel socioeconómico pueden acceder, llevaron a que la institución tenga los logros por los que está siendo destacada.
Los resultados del Operativo Aprender, dados a conocer en agosto del año pasado, refuerza este concepto con cifras.

En matemáticas, el 69% de los alumnos de 5º año superan el nivel satisfactorio o avanzado, mientras que en toda la Argentina el promedio es del 31%.

Mientras que en lengua el porcentaje es muy destacado, ya que el 90% del alumnado del quinto año llega a niveles satisfactorios o avanzados. El nivel argentino total, en promedio, llega al 63% en esta materia.
“No es el mismo colegio de antes, ahora es mejor”, expresó en Radio 2 el rector de la histórica institución educativa, Alberto Alabí, al referirse a los resultados que pusieron al colegio de ejemplo en las últimas horas.
Estos resultados que ostenta la institución, según Alabí, se deben a que “el colegio tiene su propia inercia”, es decir que este tiene un arrastre histórico. “Me contagio de la inercia académica de este colegio y esto también le ocurre a los profesores. Nos contagiamos de los bronces y mármoles del Nacional”.
Alabí también apuntó, según él con pena, que el año pasado recibió una carta de varios estudiantes que preferían estar en el colegio que en sus casas. Los hogares de ahora “ya no son como los de antes. Mamá y papá tienen que trabajar, el contacto con el chico es a través del celular e incluso pueden no llegar a verse. El colegio, con el régimen de jornadas extendidas debido a las extraclases que prevé el Plan 13, tienen actividades permanentementes”.
La meta del colegio es llevar a cabo el proyecto 5x500, en el cual, durante los cinco años de secundaria los alumnos deben llegar a leer hasta un techo de 500 libros. “Insistimos mucho tiempo en la lectura comprensiva, que es troquelada y fragmentaria”, para Alabí un libro es leer “de comienzo a final, se entienda o no. Cuando uno se va a dormir, el cerebro construye estructuras e imágenes que no se tenía previsto ni se conocía. Esto ocurre con la lectura, te vas haciendo culto sin darte cuenta”.

