Docente advierte sobre la falta de políticas educativas y violencia en ámbitos educativos
El secretario adjunto de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), abordó preocupaciones críticas sobre el estado de la educación en la provincia. Sus declaraciones revelan un panorama desalentador marcado por la falta de políticas educativas efectivas y un alarmante incremento de la violencia en el ámbito laboral de los educadores.
A tan solo horas de que los referentes de distintos gremios docentes se turnen para verse las caras con los representantes del gobierno provincial en la antesala de las negociaciones paritarias, el profesor Alfredo Arrueta hizo una suerte de previa en Sobremesa (Canal 2) señalando la insuficiencia de las mesas técnicas que, en teoría, deberían abordar problemáticas esenciales en los diferentes niveles educativos. “Estos encuentros deberían servir para tratar la dimensión administrativa y pedagógica, así como problemas de violencia laboral y la falta de adecuación curricular”, afirmó. Sin embargo, subrayó que estos espacios no están cumpliendo con su propósito fundamental, lo que deja a las escuelas en una situación vulnerable.
Uno de los puntos más críticos que abordó fue el tema salarial. Arrueta describió como "irrisorio" el 4% de aumento ofrecido por el gobierno provincial, que no refleja la realidad económica que enfrentan los docentes. “No corresponde convocarnos a paritarias con una propuesta tan baja”, sentenció, enfatizando la urgencia de una revisión profunda de las condiciones salariales.
La infraestructura educativa también fue objeto de su crítica, siendo que a su parecer, muchas escuelas carecen de los recursos necesarios y advirtió sobre la falta de protocolos adecuados ante situaciones de salud, como el dengue, que vuelve a amenazar a la comunidad escolar. “Es esencial que se eduque al sistema educativo sobre cómo actuar en estos casos”, destacó.
Sin embargo, quizás lo más preocupante de su discurso fue el aumento de la violencia laboral en las escuelas. Arrueta relató que existen conflictos entre pares docentes, así como entre directivos y docentes, que afectan directamente el ambiente de trabajo. “He visto casos de docentes que maltratan a los alumnos, y eso es inaceptable”, expresó con indignación. Para él, esta situación no solo impacta a los educadores, sino que tiene consecuencias directas en los estudiantes, lo que atenta contra el objetivo fundamental de la educación: formar ciudadanos íntegros.
El profesor también hizo hincapié en la necesidad de una profesionalización adecuada de los equipos directivos. “La gestión de una escuela requiere conocimientos específicos de organización y resolución de conflictos. No se trata solo de antigüedad o cursos”, subrayó, aplaudiendo la reciente convocatoria para un concurso directivo en el nivel secundario como un paso en la dirección correcta.
Finalmente, Arrueta concluyó con una fuerte crítica al modelo actual de políticas educativas, al afirmar que sin las cuatro dimensiones fundamentales —administrativa, organizacional, pedagógica-didáctica y comunitaria—, el sistema educativo es ineficiente y se condena al fracaso.