Rubén Daza sostuvo en Sobremesa que el mundo del trabajo atraviesa profundas transformaciones y señaló que actualmente más de 200 mil personas desarrollan actividades vinculadas al trabajo por cuenta propia. Según explicó, esta nueva realidad exige que las políticas públicas también cambien y que el Estado tenga una presencia más permanente y cercana en los territorios.
Desarrollo territorial: el desafío de construir políticas desde la comunidad
El ingeniero Rubén Daza presentó una propuesta de trabajo orientada a repensar las políticas públicas a partir de las necesidades concretas de cada territorio. En el marco del encuentro “Encuentro territorial. Juntos podemos transformar nuestro territorio”, planteó que los problemas sociales y económicos actuales requieren respuestas integrales, basadas en información, participación comunitaria y acuerdos entre distintos sectores.
En ese sentido, puso como ejemplo situaciones vinculadas con la violencia familiar y las demandas que reciben los sistemas de emergencia. Mencionó que en algunos sectores se registran cientos de llamados y consideró que estos datos deberían servir para diseñar políticas específicas, con capacidad de intervención directa y con decisiones tomadas cerca de las comunidades.
El exfuncionario de la Secretaría de Economía Popular también relató experiencias desarrolladas en Rosario de Lerma, Salta, donde actualmente trabaja junto a un equipo de consultoría para el desarrollo territorial. Allí impulsaron proyectos vinculados con microfinanzas, emprendimientos productivos, agroecología, ganadería, turismo rural, economía del cuidado y reciclaje.
Entre las experiencias mencionadas, destacó la instalación de cestos destinados a la separación de residuos y el trabajo conjunto con recuperadores urbanos, además de un proyecto para ampliar esa infraestructura e incorporar una máquina para el procesamiento de plástico. También destacó iniciativas de producción agroecológica desarrolladas con la participación de instituciones científicas y técnicas.
Para Daza, uno de los principales desafíos es lograr que las experiencias que surgen desde cooperativas, organizaciones sociales, comunidades y otros actores territoriales puedan transformarse en políticas públicas sostenidas. En esa línea, cuestionó que muchas veces la política se acerca a estos sectores principalmente durante los períodos electorales, pero no siempre aprovecha sus capacidades y conocimientos durante la gestión.
También se refirió al impacto de la inteligencia artificial y los cambios tecnológicos sobre el empleo. Consideró que una parte de las tareas repetitivas será reemplazada y advirtió que el desafío no pasa solamente por discutir el avance tecnológico, sino por generar alternativas de desarrollo para quienes queden desplazados de determinadas actividades.
Finalmente, Daza reivindicó lo que definió como una “economía de los vínculos”, basada en la construcción comunitaria y en la capacidad de articular a distintos sectores. En ese marco, sostuvo que el liderazgo territorial debería tener como objetivo unir y generar capacidades colectivas, en lugar de profundizar las divisiones.

