La candidatura de Sarapura genera fuerte rechazo en las organizaciones sociales
- La confirmación de Natalia Sarapura como precandidata a diputada nacional no cayó bien entre miembros de organizaciones sociales.
- Desde su asunción en 2019 como ministra de Desarrollo Humano fue señalada por obstaculizar el dialogo y minimizar la crisis alimentaria.
“Un error, una caradurez y una falta de respeto a todo el pueblo jujeño de parte del gobernador Morales y de todos los funcionarios de su gestión”.
Las palabras pertenecen a José Díaz, referente de la Asamble Vecinal FOB La Libertaria, quien recibió con profundo desagrado las novedades electorales.
Luego de dos años a cargo del ministerio de Desarrollo Humano provincial, Natalia Sarapura será premiada con la participación cuasi estelar (detrás de Gustavo Bouhid en la lista del FCJ) para las próximas elecciones PASO del 12/09 y seguramente las generales del 14/11.
La ex secretaría de Pueblos Indígenas, reemplazó a Ada Galfré (2015 – 2019) quien fuera superada por la crisis económico-social que continúa maltratando a la provincia, llegando a tamaño puesto jerárquico con un halo de sensibilidad que según señalan organizaciones sociales no se ha podido apreciar.
“Nosotros presentamos notas, vamos dos o tres a la secretaría de Desarrollo Humano, al Ministerio o a la secretaría de Acción Directa. Permanentemente nos acercamos a dialogar. Más de 10 notas hemos presentado pidiendo mercadería para la asistencia a comedores y merenderos sin recibir respuesta”, describe José Díaz.
HISTORIA RECIENTE DE UNA MINISTRA QUE MINIMIZA LA EMERGENCIA ALIMENTARIA
Por su actitud improcedente para el cargo, no son pocos los referentes provinciales que han apodado a la titular de Desarrollo Humano como “la ministra del hambre ”. Así la bautizaba José Surita del (Movimiento Evita Jujuy) en octubre de 2020.
La tensión entre las organizaciones sociales y la funcionaria fue creciendo durante su gestión al punto de quebrar la endeble "paz social" pregonada por el oficialismo jujeño; ver masivas movilizaciones en pleno centro capitalino reclamando por ayuda alimentaria se volvió una imagen tan dolorosa como habitual.
“Lo único que hemos encontrado en la ministra Sarapura es una mujer con un corazón de piedra, que no le interesa el hambre de cientos de familias jujeñas” ampliaba Surita a fines del pasado año.
Cabe recordar que dichas declaraciones fueron realizadas en el marco de la protesta “Por una navidad sin hambre”. A modo de respuesta, dicha manifestación popular recibió a cambio contravenciones configurando el primer antecedente de la criminalización de la protesta.
Como es propio del ADN oficialista, la rendición de cuentas es una materia aplazada, los egresos del Ministerio nunca terminan por quedar claros. En el mejor de los casos y con un profundo rastreo bibliográfico las personas interesadas podrán encontrar el circuito de alguna ayuda nacional o el destino parcial del presupuesto local.
Para el referente local de Barrios de Pie José Chocobar, el plan provincial "Jujuy Asiste y Reactiva" ponderado recientemente por Sarapura al tiempo que minimizaba la crisis alimentaria, es una herramienta crucial para sostener el mecanismo furtivo para la distribución de fondos públicos.
En una coincidencia plena, José Díaz reconoce la imposibilidad de hallar mecanismos de diálogo permeables, aún si han cumplido con los deberes encomendados como relevamientos provinciales de asistencia a comedores y merenderos.
"Hemos ido en paz, nos hemos reunido, pero no hay siquiera una devolución de los pedidos. Cuando nos quejamos, cuando vemos el hambre en los barrios y el ministerio no nos resuelve nada, nos contestan que no atenderán a nadie que se movilice".