Tras el derribo de las casas con maquinaria pesada, acudieron a la fiscalía para radicar la denuncia y exigir respuestas sobre el paradero de varios niños de entre 1 y 7 años.
Crecen las críticas al desmedido dispositivo policial
La repercusión sumó un nuevo capítulo con las declaraciones de la diputada provincial del Frente de Izquierda, Natalia Morales, quien confirmó la gravedad de los procedimientos ejecutados por la Infantería y la Policía provincial, incluyendo la demora de menores de edad y agresiones directas a los pobladores.
Según detalló la legisladora, durante la jornada se constataron al menos ocho personas detenidas —entre ellas mujeres que fueron separadas de sus hijos— y múltiples heridos con balas de goma disparadas a corta distancia y al rostro, un procedimiento prohibido por los protocolos vigentes.
"Fue un despliegue desproporcionado de efectivos para llevar adelante un desalojo ordenado por un juez con antecedentes de desconocer derechos indígenas. Incluso los niños estuvieron detenidos junto a sus madres antes de ser liberados por la noche debido a la enorme presión social", denunció Morales al dialogar con Radio 2.
Para la representante del FIT, el avance de las fuerzas de seguridad sobre los terrenos comunitarios de la Quebrada no constituye un hecho aislado ni un mero litigio entre particulares, sino que responde a intereses inmobiliarios y turísticos en ascenso dentro de la región. Morales vinculó la celeridad y la violencia de los desalojos en la zona con el avance del negocio vitivinícola de las bodegas, proyectos inmobiliarios de capitales extranjeros y la traza de expansión del Tren Solar.
Cuestionó tanto al Ejecutivo provincial como a la Intendencia de Humahuaca por "dejar hacer" y no intervenir para prevenir la violencia y garantizar la contención de los niños que presenciaron la destrucción de las viviendas.
Se busca dar un mensaje de mucha violencia hacia el resto de las familias que habitan la vía o zonas de interés turístico. Hay una clara intención de avanzar sobre tierras comunitarias para negocios privados. Se busca dar un mensaje de mucha violencia hacia el resto de las familias que habitan la vía o zonas de interés turístico. Hay una clara intención de avanzar sobre tierras comunitarias para negocios privados.