Dramática recta final de 2019 en Jujuy: las cuentas no cierran
El gobierno de Morales enfrenta un escenario financiero complejo: se acostumbró a gastar como si el dinero sobrara, no hubo ahorro, se emitió deuda y hoy los recursos que la Casa Rosada antes enviaba ya no están ¿Qué pasará si asume Alberto Fernández la presidencia?
El Estado provincial sufre una compleja situación: no genera dinero, le quedan muy pocos recursos para recibir de la administración nacional y tiene una gran cantidad de obligaciones que afrontar hasta fin de año.
Como mínimo, en los últimos cuatro meses del año, el gobierno deberá afrontar una serie de obligaciones ineludibles.
El pago de los sueldos y el aguinaldo, los intereses por la enorme deuda que contrajo (bono verde), los servicios que contrata a distintos proveedores que no se sabe muy bien quienes son, son sólo algunos de los compromisos que la gestión Morales y el ministerio de hacienda deberán honrar en lo que queda de 2019.
Históricamente, Jujuy genera sólo el 10% de sus recursos. Ni la actividad minera, ni el tabaco, ni el azúcar, ni el comercio, ni ninguna de las industrias que funcionan en la provincia tienen el volumen suficiente para pagar todo el gasto que el estado demanda, entre empleados y ayuda social.
Rentas generales depende exclusivamente de la coparticipación federal de impuestos, esto es, el dinero que recauda el gobierno nacional en todo el país y que luego distribuye entre las provincias.
El sueño del cambio de la matriz productiva todavía está muy lejos de generar recursos reales.
Lo que sí ha generado ese sueño es deuda, que hoy hay que pagar, y con intereses.
La provincia está tomando medidas extraordinarias en ese sentido. Aún así no es suficiente.
El escenario podría ser dramático.
Mientras, la enorme planta de funcionarios y aliados políticos disfruta de los últimos meses de su luna de miel en el estado, plena de privilegios, alejada de la crisis. ¿Les caerá la ficha?

