En este contexto señaló que no hubo ninguna observación en el expediente -como se informó malintencionadamente- y que la transferencia figura en trámite desde el Ministerio de Agricultura de Nación y que seguramente se acreditará entre hoy o mañana.
“Nos encontramos gestionando reuniones con las autoridades del Programa de Reconversión de Áreas Tabacaleras (PRAT) con el objetivo de generar una mejora en los tiempos de las transferencias de fondos para que los recursos de la Ley 19.800 sigan llegando a los productores en el menor tiempo posible”, explicó Ivacevich.
Los retrasos en la distribución del Fondo Especial del Tabaco afectan a 900 productores de Jujuy quienes tienen sus cosechas paralizadas por la falta de recursos económicos.
Ahora…la culpa es del otro
El Fondo Especial del Tabaco surge de un impuesto que se les cobra a los fumadores con la compra de cada paquete de cigarrillos. Son fondos que se generan por la propia actividad y que se destinan a sostenerla. Los mismos son transferidos desde Nación y la provincia cuenta con un plazo de 72 horas para depositarlo.
En medio de la fuerte crisis económica que atraviesa el país, el FET se ha vuelto imprescindible principalmente para los pequeños productores que deben afrontar los aumentos en los insumos y los pagos en dólares. A esto hay que sumarle una importante disminución en el consumo del cigarrillo en todo el territorio nacional como consecuencia de las campañas de salud.
Durante 2018 y 2019, las demoras en el pago de este fondo fueron motivo de reclamos permanente por parte de los productores tabacaleros.
Los fondos se enviaban en tiempo y forma, pero el gobierno provincial no cumplía jamás con el plazo establecido. Sin justificativo alguno ni explicaciones por parte de la cartera que presidía Carlos Abud Robles, la demora llegaba a ser de hasta 20 días en perjuicio de los productores.
Bajo el liderazgo nacional de Macri, el gobierno de Morales retuvo fondos que no le correspondían y jamás asumió la responsabilidad por ello, pese a lo recurrente que se volvió el problema.
Con el cambio del color político y ante un nuevo retraso en enero de este año, senadores del riñón de Morales no dudaron en cargar responsabilidades en el otro. No faltaron teorías conspirativas al respecto y hasta se llegó a plantear que todo fue orquestado por el gobierno de Alberto Fernández para “castigar” a Morales por el encarcelamiento de Milagro Sala. Expresiones que, por cierto, podrían afectar la frágil relación que tanto se esforzó por fortalecer el gobernador jujeño en el último tiempo
En Casa Rosada no acusaron recibo.