Hubo dos iniciativas del entonces oficialismo que atrajeron la atención de Morales: la Ley de Lemas y una reforma constitucional.
En cuanto a la primera, el (actual) gobernador dijo que había sido muy dañina para los jujeños mientras estuvo vigente en la década de 1990, y que además había provocado constantes cambios de mandatarios: 8 gobernadores en 10 años.
En lo que respecta a la cuestión de la Constitución, dijo que se estaba en medio de una batalla, que no se podía pensar en modificarla durante esa clase de enfrentamientos y que, básicamente, era oportunismo electoral.
En realidad, consideró que ambas iniciativas peronistas eran de oportunismo electoral.
En 2014, Morales indicaba que “en ese marco de oportunismo electoral, lo llamaría yo, se inscribe esto que también plantean: reforma de la Constitución. Obviamente hay capítulos que hay que reformar pero no es el momento, más aun si lo plantean como una batalla. No podés reformar la Constitución en medio de una batalla. Creo que después que se dé un cambio de gobierno podríamos discutir toda la sociedad si es que reformaremos alguna cuestión de la Constitución provincial. Reforma de la Constitución y Código Electoral, todo es oportunismo electoral frente a la situación de debilidad, de decadencia de un gobierno para ver qué hacen para seguir sosteniendo cuotas de poder”.
Además, buscaba situarse al lado de los jujeños, destacando que “la gente necesita respuestas a otras cosas; necesitamos recuperar la cultura del trabajo, tener trabajo para la gente, paz, recuperar la cultura del esfuerzo. El gobierno tiene que pararse en lo que necesita la gente más que en qué arman para ganarnos la elección”.
GERARDO MORALES REFORMA DE LA CONSTITUCION PROVINCIAL