La Quiaca en primer término, Rinconada y Abra Pampa días después son la muestra fiel de la necesidad de actuar en el campo preventivo ante la primera alarma de rebrote.
En la última semana Yala sumó 10 casos, hay 20 contactos estrechos con síntomas. El histórico 150 casos.
En tanto el caso de Yala, de buen rendimiento turístico durante la primera quincena de enero (detalle no menor) permite esquivar el toque de queda sanitario con una medida restrictiva más leve enfocada solamente y por ahora en bares – restaurantes.
Según la ordenanza 51/16 considerando “el creciente número de reclamos de parte de vecinos por la falta de cuidados y protocolos en comercios destinados al rubro gastronómico en horarios nocturnos… comercios que no reúnen las propiedades acústicas para mitigar los sonidos… la aparición de nuevo casos confirmados de Covid-19… resulta esencial adoptar decisiones que colabores con disminuir los niveles de expansión del virus, para prevenir, contener, mitigar y dar respuesta eficaz y oportuna a las posibles derivaciones del mencionado virus”.
De esta manera el intendente Santiago Tizón decretó el cierre de los locales gastronómicos a la 1 de la madrugada a partir del pasado 15 de enero.
En diálogo con Radio 2 el funcionario anticipó “analizaremos los resultados los próximos días para equilibrar el derecho a trabajar que tienen los comerciantes que pueden hacerlo, pero hasta la 1 para prevenir mayores contagios”.
Tizón también aclaró que a diferencia de lo ocurrido en otras localidades “no es ningún toque de queda, cualquier persona puede transitar como siempre”.