Jujuy | CASO PUCA |

El descargo de la hija de Perovic en las redes sociales

Se trata de Milena Perovic, una de las hijas del ex funcionario imputado por encubrimiento en la causa que investiga la muerte del joven Matías Puca. En un extenso escrito, la joven habló del momento que atraviesa su familia y criticó el mal uso de las redes sociales donde la gente hace juicios apresurados y se vale de informaciones inexactas para cuestionar la inocencia de otras personas.

Las consideraciones de la joven Perovic, siempre respetuosas y acordes al clima que se vive en la provincia tras las numerosas hipótesis que giraron en torno al caso Puca tienen, quizás, relación con las últimas novedades en materia judicial.

Pocos días atrás, la abogada de Cristian Cruz, el único detenido en el marco de la investigación policial, denunció serias irregularidades en el proceso judicial, acceso parcial al expediente,  y testigos claves que no fueron citados a declarar, entre los cuales mencionó a  los hijos del ex funcionario de Morales, Pablo Perovic, ya que, supuestamente, estuvieron cerca de la escena de los hechos aquella trágica noche.

Inmediatamente después, el Ministerio Público de la Acusación salió informar que los peritajes policiales confirmaron que el vehículo de Cruz fue con el que atropellaron a Matías Puca.

Por un lado, hubo quienes celebraron el avance en la investigación y, por otro, quienes se mostraron escépticos con un proceso que levantó muchas sospechas desde un comienzo.

Las teorías, nunca confirmadas, sobre la participación y el encubrimiento de funcionarios e hijos de funcionarios en la muerte del joven Puca siguen tan vigentes como en el primer día.

En el medio de esta desconfianza, las certezas y los ensañamientos injustificados se disputan un lugar en las redes sociales, un ámbito donde casi nadie se hace cargo de nada, y todos replican lo que se "viraliza", muchas veces, sin el menor análisis.

Aquí el descargo que hizo la hija de Perovic:

"Escuche a tantos amigos y familiares diciendo: “No te enrosques”, “No leas” “No contestes” “No te rebajes”.

Y desde el 29 de Diciembre a la mañana, cuando fue el primer allanamiento, que les vengo haciendo caso.

Desde ese 29 de diciembre. Con la familia reunida después de tanto tiempo. Mi hermano mayor recién llegado de Buenos Aires, yo misma recién volviéndome a vivir a Jujuy después de muchos años afuera, con la sonrisa de mi viejo de oreja a oreja desde que se levantaba hasta que se iba a dormir porque estábamos todos juntos otra vez.

Desde ese día que me aguanto las ganas de contestarle a todos y cada uno de los que, valientemente, atrás de una pantalla, se dedican a hablar sin saber, a opinar sin informarse, a generar violencia contra mi familia, a amenazar a mis hermanos, a difamar a mis tíos e incluso hasta mi abuela. Todos laburantes.

A generar miedo. Si, miedo. Miedo a salir a la calle. Miedo al timbre o al teléfono de casa. Miedo a cada persona desconocida que se acerca.

A desprestigiar la vida y obra de mi viejo.

Un tipo que toda la vida se dedicó a ayudar al prójimo, que no va a dejar de hacerlo. Que incluso sostuvo, de su propio bolsillo, una fundación que apoyaba proyectos vinculados con el crecimiento y desarrollo sustentable de las comunidades rurales, cuando su propio bolsillo no era el más abultado.

Un tipo que detesta las injusticias, la corrupción.

Un  tipo que una vez dijo: “Nadie puede vivir en una burbuja de bienestar flotando en un mar de mierda” Y se me grabó a fuego para siempre.

Un tipo que cuida a su familia como nadie. Que dejó el cargo de director del instituto porque sentía que se estaba alejando de nosotros. Que sabe que la familia siempre está primero.

¿Y todo por qué? ¿Porque la gente quiere que se culpe a alguien que alguna vez formó parte del gobierno?

¿Realmente son capaces de creerse lo que sea, con tal de demostrar su postura o creencia política?

Todos pedimos justicia por Matías Puca. Todos pedimos justicia para que una madre que perdió a su hijo encuentre al culpable.

Y, sin embargo, hay tantos que la piden, pero cuando se les presenta no lo creen.

Porque querían ver a un ex funcionario, cual ladrón apedreado en la plaza del pueblo tantos siglos atrás, sirviendo de ejemplo para otros políticos.

Y se enceguecen. Y como no existen pruebas, las inventan. Y las exponen como si fueran datos certeros confirmados por la mismísima Interpol. Todos detectives. Todos grandes sabedores de la verdad absoluta.

Y le dan al botón de compartir como si estuvieran haciendo un mundo mejor.

La cantidad de veces que habré leído que mi hermano estaba escondido debajo de una piedra en Europa, y al mismo tiempo levantar la vista y verlo echado en el sillón al lado mío. Y la impotencia que eso genera.

No estoy pidiendo que se pongan las manos en el fuego por alguien que no se conoce.

No estoy diciendo que no existe la corrupción en la Argentina y en el mundo.

No estoy señalando un culpable.

Solo estoy pidiendo responsabilidad al momento de difundir, de fomentar, de copiar y pegar.

Porque atrás de cada nombre hay un hijo, un hermano, una madre, un padre.

Hoy en día, las redes sociales son herramientas tanto útiles como peligrosas y si no tenemos cuidado podemos estar esparciendo la misma violencia y la misma injusticia por la que protestamos".

                                                                                                         Milena Perovic.

                                                                                                         Hija y hermana.

 

 

 

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