El incidente sucedió hace algunos días, mientras la victima se encontraba en la vía pública compartiendo bebidas con un sujeto a quien había conocido recientemente. Al cabo de algunas horas, la mujer manifestó su intención de retirarse hacia su hogar, momento en el cual el hombre se ofreció a acompañarla, propuesta que ella aceptó confiando en su buena fe.
Al arribar al inmueble, ambos ingresaron a la propiedad y permanecieron allí durante breves minutos antes de que el individuo se despidiera y se retirara del lugar.
Sin embargo, la tranquilidad duró poco. Apenas el sospechoso abandonó la casa, la damnificada constató que su teléfono celular, el cual había dejado apoyado dentro del inmueble al momento de llegar, ya no se encontraba en el lugar donde lo había ubicado.
Tras confirmar el faltante y percatarse del engaño, la víctima se dirigió de inmediato a la comisaría para formalizar la denuncia por robo. En la sede policial, la joven aportó una descripción física y las características particulares del acusado para facilitar las tareas de patrullaje.
El personal de la unidad policial inició las correspondientes actuaciones de investigación para lograr la identificación y aprehensión del involucrado, al tiempo que se reiteró el pedido de precaución a los vecinos al momento de permitir el acceso de personas extrañas al ámbito privado.