Los peligros de un anuncio que alarma al mundo
"Mucha gente teme una guerra", dijo Sadeq Zibakalam, un prominente comentador político y profesor de la Universidad de Teherán, en declaraciones al diario británico The Guardian.
La decisión del presidente Donald Trump de retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán abre una caja de Pandora que amenaza con todo tipo de males y desgracias, incluyendo tres eventos potencialmente catastróficos: una guerra, una carrera armamentística en Medio Oriente o un colapso del régimen iraní.
Los líderes de Francia, el Reino Unido y Alemania, decepcionados por el anuncio, prometieron seguir trabajando con Irán para mantener el pacto, pero no queda claro cómo se protegerán, ellos y las empresas de sus países, de las sanciones que Trump decidió volver a imponer a Irán y a todo aquel que haga negocios con el régimen.
La decisión, más que nunca, pone a los aliados europeos de Estados Unidos en una encrucijada: enfrentar de una vez las políticas de Trump o exhibir debilidad dejando pasar un nuevo desplante de un mandatario que ya se retiró del Acuerdo del Clima de París y que quiere imponer aranceles al acero y aluminio de Europa.
La determinación con que París, Londres y Berlín defiendan el acuerdo será decisiva para su futuro, así como también la posición que adopten los otros firmantes del pacto: Rusia, China y el propio Irán.
El presidente iraní, Hasan Rohani, dijo que el anuncio de Trump es parte de una "guerra psicológica" y que cree que el pacto puede sobrevivir si los otros firmantes desafiaban a Trump.
La República Islámica se encuentra, quizás, en la situación más delicada. El pacto de 2015, conocido técnicamente como JCPoA, levantó la mayoría de las penalidades económicas que se le habían impuesto.
A cambio, aceptó restricciones a su programa nuclear que le hacen imposible desarrollar una bomba y lo obligan a inspecciones rigurosas.
En Irán, existen muchas preocupaciones por el impacto económico de la retirada de Estados Unidos, aunque también por sus efectos políticos, ya que podría envalentonar a los clérigos o políticos ultraconservadores, con los que Rohani libró una dura batalla sobre si había que firmar o no el pacto de hace tres años.
Estos sectores siempre han dicho que Washington violaría el acuerdo, y quieren responder de manera decisiva, reanudando el enriquecimiento de uranio, prohibiendo las inspecciones del organismo de control nuclear de la ONU (OIEA) o incluso denunciando el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Para el analista Karim Sadjadpour, del instituto especializado Carnegie Endowment for International Peace, la retirada de Trump "acelera la posibilidad de tres eventos dispares pero igualmente catastróficos: una guerra con Irán, un Irán en posesión de armas nucleares o la implosión del régimen" iraní.
"Irán está en el centro de las grandes preocupaciones de Estados Unidos en materia de seguridad nacional, incluyendo Siria, Irak, Afganistán, seguridad informática y energética, terrorismo y obviamente proliferación nuclear. Así que las oportunidades de un conflicto directo son numerosas", escribió Sadjadpour en su cuenta de Twitter.
La decisión de Trump de retomar las sanciones seguramente exacerbará la crisis económica que ya experimenta Irán y multiplicará el descontento popular.
En enero pasado, protestas por la situación económica que comenzaron en Teherán se extendieron a unas 80 ciudades, tomando una dimensión política. Al menos 25 manifestantes murieron en disturbios y más de 300 fueron detenidos.
"Mucha gente teme una guerra", dijo Sadeq Zibakalam, un prominente comentador político y profesor de la Universidad de Teherán, en declaraciones al diario británico The Guardian.
"Al mismo tiempo, los ultraconservadores ganan políticamente de esta situación, porque atacarán a los reformistas y moderados como Rohani y dirán que esto es prueba de que lo que habían dicho durante años, que no se puede confiar en Estados Unidos, y que Estados Unidos siempre está listo para clavarte el puñal por la espalda", agregó.
El líder supremo iraní, el ayatollah Ali Jamenei, ya tiene 78 años, y ha habido especulaciones sobre su salud. En poco tiempo podría llegar el momento de una sucesión, lo cual sería el mayor cambio político en Irán en décadas.
La decisión de Trump era esperada con mucha expectación en todo Medio Oriente, donde otras naciones evalúan iniciar sus propios programas nucleares, entre ellas Arabia Saudita, un enemigo de Irán que saludó la retirada estadounidense del acuerdo.
Para Trita Parsi, presidente del Consejo Nacional Iranio Estadounidense (NIAC, por sus silgas en inglés), la "temeraria decisión" del presidente estadounidense, además de una guerra, también puede hacer que otros países de la región quieran desarrollar armas atómicas para el caso de que Teherán también las adquiera.
“Donald Trump ha cometido lo que quedará como uno de los mayores actos de auto sabotaje de la historia moderna de Estados Unidos. Ha puesto al país en camino a una guerra con Irán y puede disparar una guerra regional más amplia y una carrera armamentística", señaló.
La retirada del acuerdo con Irán, firmado por el ex presidente estadounidense Barack Obama, también podría complicar los esfuerzos de Estados Unidos de convencer a Corea del Norte de que abandone su programa nuclear militar, justo el tema central de la inminente cumbre entre Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un.
"En momentos en que estamos todos haciendo fuerza para que la diplomacia con Corea del Norte tenga éxito, retirarse del acuerdo nuclear genera el riesgo de perder un pacto que logró con Irán el mismísimo resultado que estamos persiguiendo con Corea del Norte", dijo Obama en un comunicado.
"Sin el JCPoA, Estados Unidos podría quedar ante las ruinosas opciones de un Irán con armas nucleares u otra guerra en Medio Oriente", agregó.
Fuente: télam.

