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Una familia necesitó $78.624,46 para no ser pobre

La variación interanual de la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, fue de 39,3%. En tanto, la canasta de alimentos se ajustó 4,2% en el primer mes de 2022 y registró una variación interanual de y acumuló una suba de 44,7%, según el Indec.

La canasta básica total (CBT) aumentó 3,3% en enero y de esa forma una familia integrada por dos adultos y dos chicos necesitó contar con un ingreso mensual de $78.624 para no caer bajo la línea de la pobreza, según informó este jueves el Instituto nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

Por su parte, la canasta alimentaria (CBA) tuvo un incremento de 4,2% en el primer mes del año de forma desestacionalizada, mientras que la variación interanual del conjunto de bienes alimenticios básicos para una familia acumuló una variación de 44,7 por ciento.

En tanto, para no ser considerado indigente, un hogar necesitó en enero contar con $34.333,82 de ingreso. Los dos indicadores, tanto la CBT como la CBA, tuvieron un aumento menor al de la inflación de ese mes, que fue de 3,9 por ciento.

Los dos indicadores son decisivos para medir el impacto de la crisis económica en los indicadores sociales. Eso sucede porque la canasta básica –que además de alimentos incluye otros ítems del gasto como indumentaria, salud, transporte o educación– determina la denominada “línea de pobreza”. Es decir, los hogares con ingresos menores a la CBT son los que pasan a ser considerados pobres.

De la misma manera, la canasta alimentaria –que tiene un alcance limitado a bienes de primera necesidad– es la que configura la “línea de la indigencia”: aquellas familias que no lleguen a cubrir los ingresos necesarios para adquirir la CBA son indigentes.

Según las cifras oficiales del Indec, una familia de cinco integrantes requirió en enero un ingreso de $80.695 para no encontrarse en situación de pobreza. Para un grupo familiar de tres miembros, los ingresos debieron llegar en el mismo mes a $62.594, para eludir la pobreza.

Las familias de cinco integrantes, para no estar en situación de indigencia, necesitaron un ingreso mensual de $36.111 y en el caso de una grupo de tres integrantes debieron contar con $27.333 en el primer mes del año. En el caso de un adulto mayor, el valor de los ingresos mensuales en enero para no ser pobre debió ser de $25.444 y para no caer en la indigencia de $11.111.

“Con un incremento del 4,2% en el mes de enero la canasta básica alimentaria quedo $6.154 por debajo del salario mínimo vital y móvil de $32.000. En el mes de febrero se ajustará a $33.000, por lo cual quedaría $5.154 por debajo. Es decir aún estaría un 13% por debajo sin considerar los aumentos que estamos relevando durante este mes que vienen en la misma línea que lo observado en el primer mes del año” indico Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market.

Y agregó: “El mes de diciembre de 2021 fue el de mayor emisión monetaria para asistir el déficit fiscal por un monto de $450 mil millones. Esa emisión actúa con rezago en la variación de precios de los alimentos que estamos viendo en el primer mes del año y estaremos observando en los próximos meses. Si bien el gobierno intenta morigerar el impacto con el programa de precios cuidados por fuera del programa en este mes hubo varias categorías básicas de alimentos que tuvieron aumento de dos dígitos”.

Cabe recordar que en diciembre una familia de cuatro integrantes necesitó en un ingreso de $76.146 para no ser pobre, cifra que significó un incremento del 3%, por debajo de la inflación de ese mes que alcanzó el 3,8%. De ese modo, la Canasta Básica Total (CBT), integrada por alimentos y artículos de primera necesidad, experimentó un alza de 40,5 por ciento durante 2021.

En ese marco, la inflación de enero fue de 3,9%%. De esta manera, con el índice mensual más alto desde abril pasado, la suba de precios acumuló una variación de 50,7% en los últimos doce meses.

El alza de los alimentos y bebidas no alcohólicas (4,9%) fue la de mayor incidencia en todas las regiones. Lo más relevante en la división fue el incremento de Verduras, tubérculos y legumbres, donde se destacaron el tomate, la lechuga, la papa y la cebolla, entre otras. También sobresalió dentro de la división el alza de Frutas, especialmente el limón y la naranja”, señaló el informe del Indec.

Asimismo, enero evidenció las diferencias cada vez más marcadas entre los precios que componen el índice. Según el informe del Indec, en enero los productos estacionales se dispararon un 9%, compensados con los precios regulados que llegaron al 2,8% (como las tarifas de servicios públicos) mientras que el resto de los precios, el denominado IPC Núcleo, quedó en 3,3%.

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