Graciela Ortiz, emprendedora jujeña y criada en Salta, heredó en los años 70 una plantación de café por parte de sus padres y tíos. Contó que, actualmente, para llegar a elaborarlo debe emprender un largo viaje. Invertir, probar y arriesgar fueron algunas de las claves para que hoy café "Baritú" siga siendo único en sabor, natural y netamente argentino.