En la primera mitad, el dueño de casa se mostró más sólido y contó con las mejores y más claras situaciones de peligro. El Culé no podía concretar una salida limpia de abajo y el local presionaba bien alto, a la espera de un error del rival, para poder lastimar.
De hecho, el tanto del Rayo llegó a raíz de una equivocación de Sergio Busquets en la salida, para que Óscar Trejo recupere, asista a Radamel Falcao García, quien encaró a Gerard Piqué, entró al área, enganchó para que el zaguero español pase de largo y definió con gran precisión al segundo palo, dejando sin opciones de respuesta a Ter Stegen.
Ya en el complemento, el encuentro continuó por la misma tónica, pero el Blaugrana se mostró más decidido a la hora de buscar la igualdad, pero lo intentaba con más ímpetu y coraje que fútbol. El Kün Agüero contó tres chances para poner el empate en el marcador, pero en las tres oportunidades sus definiciones no pudieron superar a Dimitrievski, arquero del Rayo. Asimismo, cuando corría el minuto 69 de juego, Memphis Depay cayó en el área rival, el árbitro cobró el penal, pero el propio atacante neerlandés fue quien desperdició la pena máxima y la igualdad.
Los próximos partidos del Barcelona serán determinantes: el sábado 30 en casa ante el Alavés y la visita el martes 2 al Dínamo de Kiev, en un duelo fundamental en sus aspiraciones de superar la fase de grupos de la Champions League. ¿Llegará Koeman?

