La ministra de educación salió al cruce del juez Llermanos
Tras los allanamientos en el ministerio, Isolda Calsina devolvió un escrito al juez que lleva la causa por la balacera de Azopardo, en el que desmiente la falta de colaboración y le exige que se retracte por sus críticas públicas.
Con el Ministerio de Educación sumido en un desorden acumulado por años, la Ministra de Educación Isolda Calsina decidió no dejar pasar la crítica del juez Pablo Pullen Llermanos, quien la había señalado por “falta de colaboración” en la causa conocida como “balacera de Azopardo”, donde dirigentes vinculados con Milagro Sala intercambiaron disparos, hiriendo a una niña en el estómago, en el año 2007.
Llermanos libró oficios al ministerio de educación requiriendo información, al advertir que los acusados Páez y Ávila aparecían en los registros administrativos como empleados del área.
Durante el año en que estuvieron prófugos, entre 2011 y 2012, los sindicados como autores materiales del supuesto crimen de tentativa de homicidio, se refugiaron en la provincia de Salta, al parecer, solventados con fondos de educación.
La semana que pasó, Llermanos ordenó allanamientos en oficinas del Ministerio, apuntando contra Calsina por la demora en la remisión de la documentación requerida.
La respuesta de la ministra llegó esta semana.
Mediante un escrito dirigido al juez, Calsina detalla en cuatro puntos con fechas, nombres y números de notas y expedientes, cada respuesta que le brindó a los requerimientos de la justicia, desmintiendo la falta de colaboración.
Asimismo le retruca al juez sus críticas, subrayando que la orden de allanamiento fue infundada y autoritaria, al tiempo que lamenta sus expresiones públicas. “Le pido que se retracte por los mismos medios, bajo apercibimiento de exigirlo por las vías legales”, expresó la Ministra con evidente malestar por la actitud de Pullen Llermanos.
El escrito además, brinda precisiones sobre el caos que heredó la actual gestión tras el paso de Florencia Gelmetti por el área.
Tal como trasciende desde el cambio de gobierno, educación es un área en donde los ex funcionarios del fellnerismo conservan la lealtad de empleados que desempeñan cargos de importancia.
Como muestra de esta situación, el escrito señala lo ocurrido con uno de los pedidos librados por el juez. El oficio fue recibido por un jefe de despacho en el área de recursos humanos, llamado José Galarza, quien según el escrito, lejos de darle curso a la requisitoria de la justicia, optó por poner en alerta al recordado Cristián González, mano derecha de la ex ministra Florencia Gelmetti, sobre el que pesan múltiples sospechas por los desaguisados que ocurrieron en educación durante la gestión Fellner.
Calsina le recuerda al juez que en este marco de pleno desorden que se intenta revertir, la complejidad de encontrar documentación sensible como la que reviste la causa de la balacera es un obstáculo permanente para la nueva gestión.
Al finalizar, la ministra le recuerda al juez que su formación y trayectoria como mujer de derecho hablan por sí solas para demostrar su actitud colaborativa con la búsqueda de la verdad y la justicia, e insiste con el rechazo a las expresiones del juez.
“Me reservo la potestad de exigir la preservación de la imagen de esta gestión, como así también mi buen nombre y honor por las vías correspondientes”, finaliza.

