El violento suceso se desencadenó cuando el sujeto arribó a la propiedad y comenzó a recriminarle diversos exabruptos a la víctima. La discusión escaló rápidamente hasta que el individuo la amenazó y le propinó un golpe de puño en el rostro.
Pese a los desesperados intentos de la mujer por defenderse y alejarse, el agresor continuó el ataque arrojándole una silla e impactándola en la espalda con un palo de madera.
Los gritos de un niño y la huida del agresor
La feroz secuencia fue presenciada por los hijos pequeños de la víctima. Ante la violencia de la situación, uno de los niños comenzó a gritar y pedir ayuda desesperadamente, lo que provocó que el sujeto soltara a la mujer. Aprovechando el descuido, la víctima tomó su teléfono celular para solicitar presencia policial, lo que motivó la fuga del agresor del domicilio.
Tras radicar la denuncia policial ante efectivos de la Unidad Regional Nº 4, la joven manifestó ante las autoridades que no se trata de un hecho aislado, recordando un episodio similar ocurrido tiempo atrás. Las actuaciones quedaron a cargo de los organismos competentes para establecer las medidas de protección correspondientes y resguardar la integridad de la víctima y su grupo familiar.