Política | Argentina | lectura | EDUCACION

Falta de lectura: Otra causa de la decadencia

La lectura es una de las piedras angulares para la adquisición de conocimiento.

Leer, es una de las mejores habilidades que podemos adquirir. Ella nos acompañará a lo largo de nuestras vidas y permitirá que adquiramos conocimiento, y que entendamos el mundo y todo lo que nos rodea.

También poder viajar a cualquier sitio sin desplazarnos a ningún lugar o ser la persona que pretendamos ser por un momento. Y es que leer nos abre las puertas del conocimiento y da alas a nuestra inspiración e imaginación

Esta habilidad transferida es más que necesaria. La lectura marcará e influenciará nuestra forma de ser y, por lo tanto, nuestras vidas. Desde bien pequeños nos enseñan las letras y palabras en la laudable acción de la enseñanza. Todos somos capaces de recordar esos primeros momentos de lectura y quién estaba a nuestro lado para enseñarnos (profesores, familiares, etc) sin llegar a darnos cuenta de la importancia que ello tenía.

Leer es comunicación. Leer es esencial para estar conectado al mundo y a las personas. Sin la lectura no conoceríamos, no tendríamos información y nos costaría más imaginar. La lectura es esencial y es algo que debemos alimentar a lo largo de nuestras vidas.

Nadie puede prohibirnos a leer, al igual que no pueden prohibirnos a pensar o imaginar. Somos libres para hacerlo en el momento que creamos y para leer lo que queramos. La lectura nos mantiene vivos y conectados. Nos hace sentir parte de algo. Y es que existen muchísimas razones por las que la lectura (leer) es más que importante para nuestras vidas.

Al fin y al cabo la lectura nos hace libres y podemos sentir sus beneficios de múltiples maneras.

La falta de hábitos de lectura tiene repercusiones que van más allá del abandono de textos literarios.

La mala ortografía, la falta de cultura, el déficit en la capacidad de crear argumentos para defender posiciones y la evidente pérdida de habilidades comunicativas, son las principales consecuencias de no leer regularmente

La falta de hábitos de lectura en las nuevas generaciones se ha convertido en una generalidad. Es muy preocupante ver que los jóvenes no disfrutan de las obras literarias y que por el contrario las asocian a prácticas sosas y aburridoras,

Hoy en Argentina es difícil encontrar un joven que sea elocuente y coherente a la hora de expresarse y es aún más difícil encontrar uno que tenga buena ortografía, por lo menos así lo expresan los resultados de las distintas evaluaciones que se hacen oficialmente a los alumnos argentinos.

No buscan conocimiento y se acostumbraron a encontrar todo en páginas que no les exigen ni el más mínimo análisis.

Es imperioso en estos tiempos venderles a los jóvenes la idea de leer y adquirir conocimientos desde otro ángulo.

La ONG Lectupedia elaboró un ranking de las cantidad de libros leídos entre la población general en distintos países del mundo.

En este compendio Argentina aparece con el menor porcentaje de libros leídos.

Solamente 1,7 libros leídos por habitante nos colocan entre los peores del continente y del mundo. Como dato comparativo, Brasil tiene 2,5; Chile 5,3; Perú 3.3; hasta Venezuela está por encima de Argentina con 2,0.

Si comparamos a nuestro país con otros del mundo, vemos que Canadá y Francia ostentan 17 libros leídos entre la población; Estado Unidos 12 y España 9.

Estos números también nos deben interpelar y seguramente nos llevarán a comprender que esta también es una de las razones por la cual tenemos un país en ruinas, y con una dirigencia tan rústica como nunca en la historia del país.

IMG-20220905-WA0033.jpg

Dejá tu comentario