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El grito del Shofar es también un llamado al arrepentimiento, porque Rosh Hashaná es también el aniversario del primer pecado del hombre y de su arrepentimiento por dicho pecado. De esta manera se constituye el primero de los diez días de arrepentimiento que culminan en Iom Kipur, el Día del Perdón.
Este año los rabinos argentinos reflexionarán sobre el mensaje de "esperanza". Marcelo Bater, rabino de la Comunidad Dor Jadash de la calle Murillo en el barrio porteño de Villa Crespo, contó a Télam que esta celebración se trata de "una fiesta donde nos congregamos para rezar, pedir por buenos deseos y agradecer", y destacó que "nos vuelve a tocar festejar al igual que el año anterior, en medio de la pandemia que se llevó miles de vidas, que nos muestra nuestras mejores virtudes y defectos. Que de alguna manera nos desnuda como 'seres humanos' y que nos invita a una verdadera introspección, al igual que el año nuevo judío".
En esta celebración "nos paramos ante Dios y nos miramos hacia adentro, el camino que recorrimos en el año que termina y el que queremos recorrer en el que está comenzando", contó Bater y agregó: "Por eso cada día es una oportunidad, los Iamim Noraim" (los días hasta el Yom Kippur), son días de arrepentimiento y reflexión que nos invita a mirarnos en ese espejo interior y a replantearnos: ¿dónde estamos parados? Una pregunta a la que cada uno tendrá su propia respuesta".
FUENTE: MDZ