Una perra de porte mediano y pelaje color blanco y negro lleva tiempo viviendo en la calle. Y aunque es una perrita amorosa y juguetona, su rostro de tristeza la acompaña todos los días.
La canina se encuentra refugiada en una casita de cartón en la capital jujeña. Algunos vecinos la alimentan pero la peludita corre mucho riesgo viviendo en la calle.
Es por ello que este ser de luz necesita con urgencia una familia que la ame cómo se lo merece.

