Jujuy | Alud trágico |

Estado de situación en la Quebrada, a 10 días del desastre

Un repaso por la evolución y el manejo de la crisis que se produjo el 10 de enero; solidaridad, problemas sanitarios y los primeros pasos hacia la reconstrucción. 

El martes 10 de enero entre las 8 y las 10 de la mañana cayó la mitad de agua de lo que cae en un año entero en los cerros ubicados en el sector donde comienza la quebrada de Humahuaca.

Los pueblos de Tumbaya, Bárcena y sobre todo Volcán, fueron arrasados por un alud de barro y piedras, arruinando la vida de cientos de familias.

Han pasado 10 días de aquella trágica jornada. 

Un equipo denominado Comité Operativo de Emergencia, encabezado por el propio gobernador Gerardo Morales, trabaja desde aquel momento para rescatar lo que quedó de los pueblos. 

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Se sabe que el 30% de las construcciones en Volcán deberán ser derribadas o necesitarán obras estructurales para volver a ser ocupadas. En algunos casos no sirven más. 

El gobernador anticipó hace horas que llegarán casas transitorias, fabricadas por una empresa dedicada a la construcción de baños químicos, a fin de darles un espacio a las familias que desde el alud viven en centros de evacuados. Se supo que serán al menos 50, que llegarán con el aporte del gobierno nacional. 

Las conexiones de agua potable fueron barridas en muchos casos. Bárcena necesitará obras de gran magnitud para recibir nuevamente este servicio. 

La ruta logró ser liberada de los sedimentos arrastrados desde los cerros el pasado martes, cuando se cumplía una semana del desastre. 

Hoy, el paso se permite sólo en horario diurno, durante doce horas de las 7 a las 19. 

La situación sanitaria empieza a complicarse. Los equipos de salud instalados en el lugar luchan contra la diarrea, las enfermedades de la piel y la hepatitis, todos males característicos cuando el lodo invade un lugar. 
485 voluntarios se solidarizaron y trabajan, fundamentalmente en Volcán. 

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Las donaciones merecieron un capítulo aparte. La solidaridad de la gente fue abrumadora, tanto que le demandó días a los responsables del Ministerio de Desarrollo Humano organizarlas y coordinar su entrega. Comunicar con transparencia el manejo de la ayuda de la gente fue una falencia que las autoridades corrigieron con el pasar de las horas. 

Hoy Volcán, Tumbaya y Bárcena intentan renacer. 

Las obras de infraestructura serán muchas y muy costosas para lograr reparar el desastre. 

Queda pendiente aún el debate sobre lo que se debería haber hecho y no se hizo, y sobre lo que habrá que hacer para no sufrir otra desgracia.  

 

 

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