Pero para los vecinos de sectores B5 y B6 de barrio Alto Comedero la tormenta fue un recordatorio de todas las obras públicas que se prometieron realizar y no se concretaron, de los inconvenientes con el transporte público de pasajeros y la desprotección ante el delito de los residentes de la zona.
Marcos, uno de ellos, dijo que cuando llueve las calles se convierten en ríos, se inundan. Y de noche no hay iluminación, lo que agrava la situación.
“Son dos realidades: la que vivimos en Alto Comedero y cuando (los funcionarios) dicen que todo está bien”.
Hace 14 años que Marcos vive en el barrio y asegura que durante ese tiempo nada mejoró; las promesas se repiten, las gestiones también, pero no hay novedades, noticias ni avances.
“Tenemos centros vecinales, se presentaron, notas pero nada”.
La inseguridad también crece en este sector de la ciudad; cansados de la falta de respuestas de la policía, días pasados los vecinos lincharon a un ladrón al que sorprendieron delinquiendo.
“Hay poca iluminación y los vecinos toman la justicia en sus manos. Llamaron a la policía, dijeron lo mismo de siempre, que no tienen móviles ni efectivos, no llegaron. Ataron y golpearon al sujeto”.