El episodio tuvo lugar días pasados y las actuaciones quedaron a cargo del personal de la Brigada de Narcotráfico de la Unidad Regional Nº 7, bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación interviniente.
Fuentes oficiales, confirmaron a nuestro medio que uno de los internos de dicha unidad federal de reclusión, se reintegraba luego de una visita ordinaria, sometiéndose al control y registro superficial para evitar el ingreso de elementos prohibidos a la cárcel.
Sin embargo, los efectivos notaron un estado de nerviosismo del preso, por lo que se requirió la presencia de un médico a fin de ser sometido a un examen más riguroso.
El profesional de la salud solicitó la derivación del protagonista al Hospital Carlos Snopek para estudios de rayos X de abdomen ante la sospecha de ingestión de algún cuerpo extraño, lo que finalmente se reveló como positivo cuando fue sometido a los exámenes solicitados.
El preso confesó posteriormente que había ingerido varias cápsulas, por lo que quedó en Observaciones hasta que finalmente evacuó todo lo consumido, contabilizándose 88 envoltorios que fueron sometidos a los test correspondiente, que arrojaron que contenían en su interior marihuana.