Así también, ordenó la obtención del perfil genético del condenado a los fines de incorporarlo al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.
Los hechos
De acuerdo con la requisitoria de elevación a juicio de la causa, a partir del año 2009 en una vivienda ubicada en San Salvador de Jujuy, donde residía una niña junto a su madre y el concubino de esta fue que el acusado tocaba a la menor de edad en sus partes íntimas y diferentes zonas de su cuerpo, accionar que se repitió durante un año aproximadamente.
Posteriormente, el 11 de noviembre de 2011, mientras la niña, de 12 años de edad en ese entonces, estaba de visita en el domicilio mencionado anteriormente en el que vivían su madre, el imputado y dos menores de edad hijos de ambos; fue que el sujeto ingresó a la habitación donde la menor estaba durmiendo, procediendo a despertarla para tocar diversas partes de su cuerpo, y accederla carnalmente.
Este accionar fue repetido por el condenado durante los fines de semana en que la niña iba al domicilio. Finalmente, a partir del año 2014, cuando la víctima regresó a convivir definitivamente con su madre y el resto de la familia, el abuso se intensificó hasta el mes de julio de 2017.
El veredicto fue dictado ayer, 2 de diciembre, por las juezas María Margarita Nallar, Ana Carolina Pérez Rojas y María Alejandra Tolaba. En tanto, la secretaría estuvo a cargo de Rodrigo Burgos.