En el caso argentino, abril posiciona a la construcción y hoteles y restaurantes como los sectores más afectados, con bajas del 86,4% y 85,6%, respectivamente. Le siguieron otras actividades de servicios comunitarios (-72,1%), industria manufacturera (34,4%) y servicios sociales y de salud (32,6%).
Los 16 sectores relevados sufrieron contracciones y en sólo dos fueron menores a dos dígitos: intermediación financiera (-3,2%) y electricidad, agua y gas (-8,3%).
De esta manera, el PBI nacional cae un 17,5% desestacionalizado respecto a marzo -un mes que había anotado una baja del 10,4% contra febrero- y acumula un descenso del 11% en los primeros cuatro meses del año.
Dado que se descuenta un desempeño similar durante todo el segundo trimestre y gran parte del tercero, para llegar al 9,9% que pronosticó el FMI habría que anotar un fuerte crecimiento en los últimos meses del año, que pocos esperan.
"El mundo en el segundo semestre va a recuperar, pero vos considera que Argentina tiene caídas fuertes del PBI en el primer trimestre cuando todavía no había pandemia por sus tremendos desequilibrios macroeconómicos. Va a tener mucha afección económica durante la pandemia y tiene pésimas expectativas para el día después de la cuarentena", agregó Elizondo.
FUENTE: Infobae