Una ministra ausente en medio de la crisis social
En el interior, dirigentes barriales muestran preocupación porque "no le conocen la cara" a la nueva ministra de Desarrollo Humano, Natalia Sarapura; en la capital, el Movimiento Evita dice con paciencia estar esperando que la nueva funcionaria "se acomode", aunque muestran bajas expectativas; asumió hace un mes, en reemplazo de Ada Galfré.
Transcurrido ya más mes de la controvertida salida de la ministra Ada Galfré y la asunción de su reemplazo, Natalia Sarapura, la cartera de Desarrollo sigue manteniendo una deuda por encima de los 100 millones de pesos con proveedores.
La demanda de los sectores sociales crece día a día mientras se advierten serios signos de desgobierno en el área que tiene la difícil tarea de contener la crisis.
Aquí en la ciudad, referentes como José Surita del Movimiento Evita ponen en tela de juicio las capacidades reales de Sarapura y reclaman por los intentos fallidos para mantener contacto por la cuestión de los comedores.
“Hace una semana que venimos llamando y nos dicen que la ministra aún no se ha acomodado. Hace más de un mes que está ahí”, criticó en diálogo con Sobremesa.
Surita incluso apuntó contra la labor de Sarapura en todo lo referido al tema de las comunidades originarias y dijo que no fue buena.
El dirigente remarcó que no considera que la funcionaria esté preparada para ocupar ese cargo y remarcó los problemas que hoy aquejan más al sector.
Finalmente, cargó contra la ex ministra Galfre al recordar que “salió con una deuda de 100 millones, con cuestionamientos del Tribunal de Cuentas y en lugar de dejarla de lado se la premia con un cargo de asesora del gobernador”.

