Jujuy | Balacera de Azopardo |

En la otra causa, piden 12 años de prisión para Milagro Sala

Este miércoles se dio el primer alegato en la causa conocida como la Balacera de Azopardo donde está imputada la líder tupaquera, además de Fabián Avila y Alberto Cardozo.

Este miércoles se retomó la audiencia del juicio por la Balacera de Azopardo. Es el otro juicio donde está imputada Milagro Sala, además de Fabián Avila y Alberto Cardozo.

En la jornada se cumplió con el alegato de la Fiscalía, allí Marcelo Cuellar solicitó 12 años para Fabián Ávila e idéntica cantidad para Milagro Sala; 4 años y tres meses para Cardozo.

Por su parte, Elisabeth Gómez Alcorta abogada de la líder social cuestionó el pedido de la fiscalía, aseguró que Sala no ideó ningún plan para matar a nadie y solicitó la absolución de la imputada por el “beneficio de la duda” y que en caso de no acceder al mismo, se aplique una condena mínima en cumplimiento condicional.

Está previsto que este jueves se reanude la audiencia, con los alegatos de Ávila y Cardozo. 

Una vez que culminen los alegatos, el Tribunal seguramente se tomará unos días y recién la semana entrante habría novedades sobre la sentencia.

En la causa por la que se juzga a Sala se investiga el supuesto intento de homicidio de Alberto Esteban Cardozo a partir de una orden emanada por la misma dirigente.

Entre los principales acusados figura Fabián Alberto Ávila, como supuesto autor de Homicidio Agravado por precio o promesa remuneratoria y Homicidio Simple en grado de tentativa, y Alberto Esteban Cardozo por supuesto autor de Homicidio Simple en grado de tentativa.

Los hechos ocurrieron en 2007 donde de acuerdo al requerimiento de elevación a juicio de la causa, el 26 de octubre de ese año, Fabián Alberto Ávila habría concurrido al inmueble sito en la calle Gordaliza Nº 1.711 del barrio Cuyaya de San Salvador de Jujuy, donde habría recibido la orden de Milagro Sala de matar a Alberto Esteban Cardozo, alias Beto, encuentro que se habría realizado en presencia de varios allegados a Sala.

Por el servicio requerido, Sala habría pagado previamente a Ávila a través de la entrega de una casa, ubicada en barrio Sargento Cabral, propiedad de la acusada y de Sergio Chorolque, con lo que simultáneamente se instrumentó la compraventa del inmueble mediante escritura pública.

Para cumplir con su cometido, el 27 de octubre de 2007, entre las 10.30 y las 11.30 horas aproximadamente, Ávila condujo un automóvil Renault Clío, de color rojo, a gran velocidad, por la calle Zenta del barrio San Francisco de Alava.

Jorge Rafael Paés, por orden de Milagro Sala debió acompañar a Ávila para terminar con la vida  de Cardozo, por lo cual se trasladaba de acompañante en el vehículo.

Cuando llegaron a la calle Santa Victoria lograron ver a Cardozo, quien se dirigía a una carnicería ubicada en la esquina de las calles Zenta y Bayo.

Seguidamente, Ávila descendió del vehículo con un revolver en la mano para cumplir con su objetivo, pero Alberto Cardozo advirtió la situación y sacó de entre sus ropas un arma que portaba, sin habilitación para hacerlo.

Ávila efectuó el primer disparo contra Cardozo, quien se resguardó detrás de un árbol y también comenzó a tirar, produciéndose así un intercambio de disparos.

Como consecuencia, resultó gravemente herida una menor de edad, 11 años, que se encontraba, en ese momento, dentro de la carnicería a la que se dirigía Cardozo. La niña recibió un disparo que salió del arma de fuego que empuñaba Ávila.

Tras el altercado, éste subió a su vehículo y se dio a la fuga en dirección a la calle Eva Perón, mientras que la menor de edad fue trasladada de urgencia al Hospital Pablo Soria, donde recibió atención médica, por cuanto el disparo que recibió puso en riesgo su vida.

Alertada de los hechos delictivos ocurridos, la policía de la provincia emitió un alerta con las características del automóvil Renault Clío, en fuga.

En cercanías del acceso al Cementerio del Salvador, sobre Avenida Italia,  un vehículo de similares características fue ubicado por personal de la fuerza policial que se trasladaba a bordo de un patrullero, comenzando una persecución.

El automóvil perseguido ingresó al predio que la Tupac Amaru tenía en la vieja estación de trenes, descendiendo sus ocupantes, uno de los cuales portaba un arma de fuego en la cintura.

En tanto, el móvil policial que perseguía al automóvil, fue violentamente atacado por más de cincuenta personas que salieron del edificio de la organización social, impidiendo de ésta manera que los policías cumplan con su cometido.

Dejá tu comentario