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Un tucumano buscará cruzar nadando el canal de la Mancha

El nadador tucumano Matías Ola se propone ser el primer argentino en conseguir la Triple Corona de Aguas Abiertas al intentar cruzar el Canal de la Mancha en una travesía que tiene como objetivo dejar un mensaje de paz, conciencia ambiental e inclusión social.

Matías Ola nació en Tucumán y de niño le recomendaron practicar natación como tratamiento para el asma. Como no había centros deportivos comenzó recién a los 21 años. Esta semana intentará ser el primer argentino en conseguir la Triple Corona de Aguas Abiertas.

El canal de la Mancha es el brazo de mar del océano Atlántico que lo comunica con el mar del Norte, al este de Europa y separa el noroeste de Francia de la isla de Gran Bretaña. El canal tiene una longitud de 560km aproximadamente y su anchura varía entre 240km y 33,3km (en su parte más estrecha en el estrecho de Dover o paso de Calais entre Dover y el cabo Gris-Nez). Es el más pequeño de los mares superficiales de la plataforma continental de Europa y ocupa una superficie de 75000km aproximadamente.

“Todos los proyectos en los que me embarco tienen como objetivo fomentar la unión, la paz, el cuidado de los océanos, pero sobre todo la inclusión social: los atletas del interior no tienen la posibilidad de entrenarse adecuadamente y eso es algo que debe cambiar”, dijo el deportista de 34 años desde Francia.

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Ola nació en San Miguel de Tucumán pero se crió en una zona rural de Orán, provincia de Salta.

De pequeño le diagnosticaron asma y le aconsejaron a su madre que lo lleve a hacer natación para ampliar la caja torácica y fortalecer los pulmones, es lo que recuerda Ola.

“En ese momento no pude hacerlo porque no había acceso a centros deportivos, recién a los 21 y ya en el centro de Tucumán pude enfrentar mi enfermedad y aprendí a nadar, pero para ello tuve que poder solventar una pileta privada”, explicó.

Un par de años más tarde, tras darse cuenta de lo que le generaba la natación, Ola viajó a Buenos Aires donde continuó con el deporte de manera profesional y participó de distintas competencias con muy buenos resultados, pero a los 26 años decidió dejar atrás las piletas y comenzó un nuevo desafío: las aguas abiertas.

“Empecé a interesarme por otro tipo de competencias y vi por Internet que había proyectos sociales y solidarios y decidí crear una fundación a la que llamé “Unir el Mundo”, para poder con estas travesías ayudar a aquellos chicos que no tienen la posibilidad de acceder a una pileta o de viajar a Buenos Aires”.

Esta organización busca fomentar la restauración de centros deportivos en Tucumán pero también ayudar a quienes deseen acceder a este deporte, ya que cuenta con un calendario anual con desafíos, competencias y que facilita la conexión con otros países”.

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