Por disposición del Gobierno, la compañía estatal que de hecho es la principal protagonista del mercado de refinados, había dilatado el incremento en las naftas y el gasoil que sí aplicaron las privadas Raizen (Shell), Puma y Axion Energy.
La actualización, que se produce de manera automática en las estaciones de servicio de la marca, estuvo en debate en el seno mismo de la gestión del ministro de Economía, Sergio Massa. La necesidad de aumentar para no generar pasivos, se contrapone con el ala política que coloca al aumento de los combustibles en el eje de la problemática económica de cara a las presidenciales de octubre.
El ajuste de precios aparece como urgente en función de varios motivos. El primero, evitar pérdidas ante el mayor valor del dólar. Pero también hay una necesidad de recomposición de parte de los expendedores que ven cómo el aumento de costos los va dejando con menor rentabilidad.
La medida la confirmó luego Sergio Massa en una conferencia. También aclaró que se congelan los valores hasta el 31 de octubre. La suba se definió dos días después de que el resto de las petroleras ya incrementara sus valores.
FUENTE: La Voz