Según confirmaron fuentes consultadas, el hecho se originó días pasados a primera hora de la mañana, cuando una alumna que cursa el sexto grado ingresó al establecimiento llorando y visiblemente afectada en lo emocional. Al notar la crisis, una docente le brindó contención inmediata.
Mientras intentaban tranquilizarla, la menor —quien se encontraba demasiado conmocionada para hablar— tomó un papel y escribió una nota donde manifestaba un profundo temor hacia su madre. En el escrito, la niña detalló que la mujer había gritado y golpeado a su abuela y posteriormente a ella, asegurando que tenía miedo de que pudiera lastimar a otro integrante de la familia.
Ante la gravedad del relato, el equipo directivo activó de forma urgente el protocolo de resguardo. Respetando el pedido expreso de la niña de no contactar a su progenitora por miedo, las autoridades convocaron a su abuelo. El hombre se presentó en el lugar y confirmó que existían fuertes discusiones familiares en el hogar, aunque adujo desconocer agresiones físicas directas.
Desde la institución escolar se realizaron las consultas pertinentes a la Línea 102, el servicio especializado en la protección de derechos de niños, niñas y adolescentes. Asimismo, los directivos mantuvieron una reunión posterior con la madre de la menor para abordar la situación, instancia en la que la mujer evitó profundizar sobre la dinámica familiar y negó cualquier tipo de conflicto o violencia.
Guiados por la preocupación institucional que generó el desgarrador escrito y el estado crítico de la alumna, las autoridades escolares formalizaron la presentación de las actuaciones en una de las comisarías pertenecientes a la Unidad Regional Nº 8.
La causa quedó asentada como Investigación Penal Preparatoria (IPP) a fin de que los organismos correspondientes intervengan de inmediato para garantizar la seguridad de la menor.